Creo que los rosarinos debemos estar orgullosos de contar con el Hospital Español, no sólo por la parte edilicia, que realmente asombra por su constante buen mantenimiento, sino por las personas que allí desarrollan sus actividades. Llámense personal administrativo, enfermeras, camilleros, mucamas y de limpieza. Por problemas de salud he tenido que ser internado en dicho nosocomio y allí he podido probar la corrección y amabilidad con que tratan a los pacientes. Ahora quiero dirigirme a los médicos. Algunos de ellos, “los malos”, sólo trabajan por cobrar un sueldo, importándole muy poco la salud de sus pacientes. Contrariamente, “los buenos” trabajan muy preocupados por la salud de sus pacientes, sin importarles el sacrificio que estas acciones les demandan. En esta última alusión, sin dejar de lado todos los buenos médicos que tiene este hospital, quiero destacar a los doctores Iván Bedini y Alejandra Contino, quienes por estar yo afectado por una grave enfermedad, la diosa fortuna me premió para que los médicos que me atendieran fueran ellos. Indudablemente, no sólo los considero médicos “buenos”, sino muy buenos, excelentes como profesionales y como personas de bien, con una disposición por demás amable con sus pacientes. Es por todo ello, mi eterno reconocimiento hacia ellos. Que Dios los bendiga.
Rogelio Rafael Carrero
DNI 6.012.891
Basta de inseguridad
Esta semana presencié dos robos violentos con motocicletas que me dejaron aterrorizada. Uno en el puente lindante al autódromo, por la avenida Jorge Newbery. Dos ocupantes en una moto amenazaron con un arma a una chica y le quitaron su motocicleta. Yo no pude hacer nada, por más que me paré en medio de Newbery y toque bocina, temía por mi vida. Sólo pude alcanzar a la chica hasta su casa. Su moto era el medio de movilidad para trabajar. Los delincuentes me amenazaron cuando pasaron a mi lado. Me enteré de al menos 30 robos de motos en ese lugar, bajo esta modalidad. El otro fue cuando cruzaba Eva Perón al 8200, otra moto también con dos ocupantes. Uno cruzó el cantero, puso la moto en contramano, el otro se bajó y reventó la ventanilla de un auto, indescriptible oír los gritos desgarradores de la señora, la lastimaron. ¿Dónde están nuestros derechos? ¿Quién nos defiende? Nos quitan en minutos el producto de nuestro trabajo y nos sentimos indefensos, impotentes, llenos de miedo. ¿Los delincuentes? Impunidad total, total entran y salen. Señora intendenta, por favor refuerce la seguridad en Fisherton. Por otro lado, apoyo un proyecto de ley, que lo creo necesario y en carácter de urgente, en el cual se prohíba circular dos personas en una moto. Los delitos se cometen siempre con dos ocupantes necesariamente. Les aseguro que se reducirían considerablemente la cantidad de delitos.
Virginia Clemente