El mundo gira y gira, en sus entrañas quienes los habitamos no logramos el equilibrio que nos permita convivir en armonía con nuestro prójimo. Si en nombre de las distintas religiones que profesamos cada día nos volvemos más intolerantes, más radicalizados. No pueden las fuerzas armadas de un país bombardear a diestra y siniestra una población civil con la excusa de eliminar a los fundamentalistas de Hamas, y estos además atacan con misiles a una población civil como la de los israelíes para luego mimetizarse con el pueblo palestino. De ese modo lograr el objetivo ante el mundo que Israel parezca como el Estado beligerante, que dicho sea de paso también le conviene. Tal vez conozca poco de política internacional, geopolítica, de economía, de religión, pero lo que he visto a través de los medios de comunicación mundiales es patético, restos de chicos esparcidos por doquier, es vergonzoso, criminal. Luego viene la excusa: “Nos equivocamos, creíamos que era un contingente militar”. Y el mundo sigue girando mientras los barones de la guerra siguen derramando sangre inocente. Para opinar sólo es necesario tener sentido común.


































