He leído en la edición de La Capital del sábado una noticia en la que se menciona la detención de una persona de 19 años que le había robado a una mujer rompiendo el vidrio del auto y amenazándola con un arma. Hasta aquí es uno más de los actos de inseguridad a los que nos estamos acostumbrando los ciudadanos, pero en este caso leí con enorme asombro que este delincuente tiene 57 anotaciones penales. Con la inseguridad tenemos dos cuestiones: una es estructural y la otra coyuntural. En lo estructural estoy de acuerdo con los legisladores y defensores de los derechos humanos (siempre más a favor de los maleantes que de los honestos) que se resuelve con más educación, salud y trabajo. En lo coyuntural, frente a los delincuentes (mayores o menores) que ya han tomado un arma robando, lesionando y matando personas, hay que proteger al resto de la sociedad y encerrar a estas personas para que no sigan haciendo daño. Un razonamiento sencillo: si este delincuente tiene 57 causas y lo hubieran encerrado cuando tuvo 10 causas, hubiéramos salvado a 47 personas del horrible momento que les hizo sufrir a ellos y a sus familias. Señores legisladores, estas cosas son su responsabilidad, porque son ustedes los que las tienen que resolver y exigir su cumplimiento a la Justicia. Háganse cargo de este problema antes de que sea tarde.




































