Como hincha de Newell's desearía poder hablar y expresar la satisfacción que me produjo ver a dos pibes debutantes de nuestra cantera —uno de ellos, autor de uno de los goles que nos daban el triunfo—, lo que marca el buen trabajo que se viene llevando desde abajo en nuestras divisiones inferiores, lo cual se ve reflejado en muchos jóvenes con posibilidades de debutar en primera. Pero lamentablemente la alegría me duró poco, y no sólo por el hecho de no poder ganar el partido, ya que otra vez se nos negó el triunfo, sino porque realmente no entiendo el grado de violencia e intolerancia por parte de muchos hinchas y ni hablar de la locura de la policía por la injustificada agresividad en la represión aplicada una vez terminado el partido. Hagamos memoria: hace tres años teníamos un club en ruinas, devastado por el ex presidente Eduardo López; hoy nuevamente algunos con intenciones políticas desean otra vez generar miedo y confusión, seguramente mandados por parte del pasado. Sumado a esto que me resulta lamentable, algunos medios de comunicación en vez de informar tiran leña al fuego fogoneando la violencia, realmente no se entiende. Señores, gente de Newell's, familia leprosa, alentemos, apoyemos en este momento, no le demos de comer a los violentos, no volvamos al pasado, apoyemos entre todos, que es la única forma de salir del mal momento. Apoyemos el buen trabajo que se está haciendo desde abajo y está dando sus frutos. Esta es la única forma que nuestro querido Newell's vuelva al buen camino, porque la violencia no conduce a nada, sólo nos lleva a viejos fantasmas del pasado que no deben volver.






























