Una reportera gráfica de este diario fue víctima de un delincuente ayer al
mediodía mientras cumplía con tareas propias de su profesión. Un joven la sorprendió a plena luz
del día en la zona sur de la ciudad, donde realizaba unas tomas para una nota, y bajo amenaza de
muerte le sustrajo la cámara fotográfica digital valuada en unos 5 mil dólares. El ladrón no llegó
a ejercer violencia física pero actuó como si portara un arma de fuego con lo cual logró amedrentar
a la reportera.
El asalto ocurrió ayer a las 11.10 de la mañana frente a un pequeño
santuario del Gauchito Gil ubicado a muy pocos metros de Ayacucho y avenida de Circunvalación. El
episodio, si bien puede atribuirse a un ladrón solitario que actuó al boleo, se inscribe en una
lista de casos similares que supera la docena en menos de un año y que coloca a los fotógrafos
periodísticos o sociales en el blanco de arrebatadores en base al alto valor económico de los
equipos con los que trabajan en la calle.
En esta oportunidad, la trabajadora de prensa afectada fue Celina Mutti
Lovera, integrante del plantel de fotógrafos desde el año 1998. La fotógrafa salió de su casa en
remís con una psicóloga que había sido entrevistada para una nota de fin de semana. El reportaje ya
se había realizado y sólo restaba realizar la producción de imágenes que ilustrarían el artículo.
Mutti Lovera y la protagonista de la nota llegaron en un auto de
alquiler hasta la zona de Ayacucho y Circunvalación. “Nos ubicamos para las fotos en un
santuario del Gauchito Gil que está por Ayacucho, de la mano izquierda, donde comienza uno de los
terraplenes de la Circunvalación”, rememoró ayer la fotógrafa. “Comencé a tomar fotos
con las banderas rojas, cuando alcancé a ver a un muchacho que bajaba por las escaleras que están
sobre el terraplén. Vino directo hacia mí y me gritó: «Dame la cámara». Tenía la mano derecha
debajo de la remera, como si escondiera un arma. Me asusté, me quedé paralizada y tuve que entregar
el equipo”. Enseguida, el delincuente dio media vuelta y a la carrera encaró hacia la misma
escalera. Al subir el terraplén huyó en una bicicleta por Circunvalación hacia avenida San Martín.
Antecedentes. Durante el año pasado diez fotoperiodistas y fotógrafos sociales
cayeron en emboscadas de arrebatadores o ladrones en moto en puntos tan distantes de la ciudad como
los parques Independencia y España, los Silos Davis, Fisherton, Refinería y el centro de la ciudad.
Este año un episodio calcado a los anteriores tuvo un final distinto. A fines de enero, otro
empleado de este diario fue sorprendido por dos asaltantes que le quisieron robar su cámara en San
Martín y Córdoba. En el forcejeo, que fue muy violento y ante varios testigos, el reportero ganó y
pudo retener el aparato, con el que retrató al dúo cuando escapaba en moto por San Martín. Esa toma
favoreció poco después la detención del mismo maleante.





























