Los nuevos líderes de la municipalidad tienen previsto un aumento de la TGI que es injustificado e injusto. Se trata de nada menos que de un 60 por ciento que está en la mente febril de un gobierno elegido por un pueblo equivocado y engañado. No tienen en cuenta que la mayoría de las viviendas pertenecen a jubilados que cobran la mínima, o están levemente por encima de ella, perseguidos por una implacable inflación que reduce permanente sus magros ingresos, y terminarán sumidos en la miseria. Este pseudogobierno, que se hace llamar socialista, por un eufemismo, de disfraz, ya ha demostrado ser más capitalista que los propios capitalistas, y como siempre durante la campaña electoral prometieron delicias, que a pocos días de ser elegidos ya están mostrando su verdadera naturaleza y voracidad. Espero que la cordura que hasta ahora no ha imperado surja en honor a un pueblo siempre castigado y con un futuro muy poco promisorio. No olvidemos que los contribuyentes comunales, ya sufrimos, no hace mucho, la carga mensual del gravamen, que antes no tenía esa frecuencia.






























