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Evo Morales visitó al hombre más viejo: un campesino de 123 años

El presidente se reunió ayer con Carmelo Flores, en la comunidad aborigen Frasquia, en el departamento La Paz. Aportan documentos.

Martes 17 de Septiembre de 2013

El presidente de Bolivia, Evo Morales, visitó ayer en la comunidad indígena Frasquia, en el departamento La Paz, a Carmelo Flores, de 123 años de edad, que puede ser declarado el hombre más viejo del mundo, según documentos presentados para oficializarlo, y quien sigue trabajando en el campo y atribuye su longevidad a la quinua y la hoja de coca, base de su alimentación.

La visita del mandatario revolucionó la pequeña comunidad de Frasquia, donde reside con su familia este anciano que se hizo famoso en agosto pasado cuando su edad, certificada por la Gobernación de La Paz, trascendió a los medios de comunicación.

Evo Morales y Flores departieron ayer un largo rato, ambos cubiertos por el característico poncho rojo de los indígenas de esa región de Achacachi cuando deciden utilizar vestimenta guerrera, según pudo verse en las imágenes de la televisión estatal.

Carmelo nació el 16 de julio de 1890 en Bolivia, a más de 4.000 metros de altura; vive en una humilde casa con uno de sus nietos, Edwin Flores, quien lo cuida; sobrevivió a cuatro de sus cinco hijos, igual que a su esposa, Micaela, quien falleció a los 107 años, y tiene, además, 16 nietos y 39 bisnietos.

Morales afirmó a la prensa, citado por la agencia EFE, que llevar al anciano a vivir a la ciudad "es hacerle daño" por la contaminación que allí se respira y prometió construirle "una buena casita para que pueda acompañarnos por algunos años más". También recomendó a los familiares de Flores que le proporcionen una alimentación natural y mencionó la posibilidad de que cuente con "una enfermera que lo pueda cuidar".

Evo Morales, acompañado por el gobernador de La Paz, César Cocarico, agasajó al anciano y a su familia con muchos regalos: alimentos, mantas e incluso un televisor de plasma de 32 pulgadas.

"Así ando, solito, con los animales por el cerro; antes no había fideos ni arroz, pero ahora me traen del pueblo; cultivaba papas y habas, ahora tengo de todo para comer", dijo don Carmelo.

Quinua, cebada, papa, haba y agua de un nevado cercano a su aldea son la base de la alimentación del anciano, según explicó un representante de la Gobernación de La Paz, poco después de que trascendiera la avanzada edad de Carmelo Flores.

Para paliar los dolores de la artritis y otras enfermedades, el hombre se da friegas con un remedio casero compuesto por tres víboras conservadas en una botella con alcohol.

Con 123 años, Flores sería según las autoridades bolivianas el hombre más longevo del mundo, aunque este título aún no ha sido reconocido oficialmente por el Libro Guiness de los Récords.

Precisamente el hombre que ostentaba este título, el músico español Salustiano Sánchez, de 112 años, falleció anteayer en Estados Unidos, país en el que vivía desde hacía ocho décadas.

Evo Morales aseguró, sobre la solicitud cursada al Libro Guinness para que esa institución reconozca a don Carmelo como el hombre más longevo, que el asunto "ya está corriendo" y "seguramente pronto van a tener una buena noticia".

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