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España bajó de 500.000 nuevos inmigrantes por año a sólo 4.000

La crisis parece poner fin al mentado boom inmigrante en el país, según las cifras oficiales. Los extranjeros igual siguen siendo más de cinco millones sobre una población total de 47 millones.

Sábado 14 de Enero de 2012

El último padrón confirma que España ya no es el paraíso de los extranjeros y que la crisis parece haber cerrado la puerta definitivamente a la inmigración. Si en la época del boom demográfico llegaba al país ibérico un promedio de medio millón de nuevos ciudadanos cada año, de 2010 a 2011 el padrón ha registrado tan sólo 3.753 extranjeros más.

La población española, de acuerdo al último censo, está estancada en 47.190.493 personas: 41.439.006 nacidos en su territorio y 5.751.487 nacidos fuera.

El Instituto Nacional de Estadística (INE) hizo públicos ayer sus datos definitivos del número de residentes en España al 1º de enero de 2011, una revisión técnica de las cifras que ya había adelantado en abril del año pasado. El INE contabiliza en el padrón tanto los extranjeros que están en situación regular como los que no tienen papeles.

Esta especie de desaceleración migratoria comenzó a sentirse ya en 2010, cuando se contabilizaron 99.063 foráneos más que en 2009. En 2009 la población inmigrante había crecido en 379.909 personas, pero anteriormente la subida había sido muchísimo mayor: 749.208 extranjeros ganó el país de 2007 a 2008.

Salto increíble. Durante la década de 2000 a 2010, España dejó de ser un país de emigrantes para convertirse en tiempo récord en el principal destino de la inmigración de toda Europa. Sólo EEUU la superaba.

En 2000 el total de extranjeros era 923.879 extranjeros, pero ese colectivo se incrementó en la astronómica cifra de 4.823.855 personas en 2010.

Ahora la situación ha cambiado completamente. Por un lado, los extranjeros no sólo no van a España sino que se están marchando a sus países. Unos a otros se informan de que ya no es la tierra de las oportunidades. Por otro lado, el gobierno ha reducido este año a cero las contrataciones en origen y ha puesto restricciones para que los rumanos, ciudadanos de la UE, puedan trabajar.

Fenómeno rumano. A pesar de esas restricciones, los rumanos siguen llegando. Continúan siendo el colectivo más numeroso (865.707) y, de hecho, ha aumentado en 84.364 ciudadanos respecto al año anterior, cuando se registraron 781.343.

A los rumanos le siguen en importancia los marroquíes (773.995), los británicos (391.194) y los ecuatorianos (360.710). Este último grupo ha perdido 26.657 ciudadanos respecto a 2010, cuando eran 387.367 personas. En 2005, cuando era el esplendor del boom, llegó a haber medio millón de ecuatorianos.

Más británicos. En resumen, ahora el número de ciudadanos no comunitarios (3.356.129) sigue descendiendo (un 1,2 por ciento) mientras que el de los comunitarios (2.395.358) aumenta (un 1,9 por ciento), fundamentalmente gracias a los rumanos.

Pero también gracias a los ciudadanos británicos, cuya población ha subido desde 2010 ( cuando eran 366.379) en 24.815 ciudadanos. Este incremento es especialmente significativo, porque indica que, a pesar de la crisis, los vecinos 'ricos' de España siguen apostando por nuestro país, ya no sólo para hacer turismo, sino para residir largas temporadas en él.

Sucede igual con Alemania. De 178.402 empadronados alemanes en 2010 se ha pasado a 195.987; es decir, 17.585 más.

Obispos

"Salgamos al encuentro, abramos las puertas". Este es el lema con el que el próximo domingo la Iglesia en España celebra la Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado. Para los obispos de la comisión de migraciones del Episcopado "la acogida a los emigrantes y refugiados es una cuestión de solidaridad, de compartir y de renovar el anuncio del Evangelio".

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