Todavía no está cerrado definitivamente, pero nunca estuvo tan cerca. Todo indica que entre febrero y marzo podría estar implementada la tarjeta Sube en Rosario. En un plazo de entre 30 y 60 días se estaría firmando el convenio marco con Nación. El proceso está avanzado, pero resta todavía ver algunas cuestiones de las canceladoras y algunos detalles técnicos. Una vez rubricado, el plazo de implementación posterior es de 120 días con el objetivo de llegar al inicio del ciclo lectivo del año que viene.
En esa línea vienen trabajando desde hace meses, y ya se está terminando de acordar la compra de canceladoras que deben equiparse en las unidades del sistema rosarino. Nación pidió que el municipio compre un piso de 100. Las otras 600 ya obran en poder del Ministerio de Transporte, por lo que no habría que pasar los procedimientos administrativos de una convocatoria a licitación, el estudio del pliego de bases y condiciones, y la posterior adjudicación. Esto acorta muchísimo los tiempos y hace más cercana la posibilidad del paso al nuevo sistema.
Luego vendrá un proceso más técnico, pero lo importante es que ya se están cruzando borradores para la firma del convenio entre ambos equipos. Resta la implementación de cómo va a ser la migración de un sistema al otro, ya que la arquitectura informática administrada por la empresa estatal Nación Servicios no es compatible. Por eso, ambas jurisdicciones deben acordar por qué plazo convivirán los dos, antes de que se saquen las canceladoras de Movi de los coches, y solo queden las de Sube.
La información fue revelada ayer durante la reunión de la comisión de seguimiento de la emergencia del TUP que tuvo lugar en el Ente de la Movilidad, encabezada por su presidente Rogelio Biazzi (también coordinador del gabinete municipal), junto a los cuatro concejales designados como representantes por el cuerpo. El anuncio fue confirmado a La Capital por el secretario de Transporte de la Nación, Diego Giuliano. También se está trabajando de la misma manera con Córdoba, que estaría dispuesta a comprar las 700 canceladoras con recursos propios para acelerar el proceso.
“La relación con la ciudad es directa y permanente. El convenio dispara una adaptación tecnológica, y una previsión presupuestaria”, contó el funcionario. Es que a partir de la implementación, el Estado nacional se hará cargo del 55% de la tarifa a jubilados mayores de 65 años, los que reciben planes sociales como la Asignación Universal por Hijo, trabajadoras domésticas y ex combatientes de Malvinas. “Es una inyección muy fuerte para Rosario. En la gestión de Macri venía pelada, solo tenía subsidios en el Amba. Esta gestión tomo la decisión de ampliarla a todas las ciudades con Sube”, señaló.
“Viene a transparentar el sistema. Ahora vamos a saber cuántos coches hay en la calle, qué frecuencia tienen, y cuántos pasajeros suben”, dijo la concejala peronista Silvana Teisa, presente en el cónclave. En tanto Verónica Irizar (Partido Socialista), consideró “positivo” el anuncio, porque genera un subsidio que a su entender “compensa en parte esta distribución tan inequitativa de los recursos, con un 86% para el Amba y solo 14% para el interior, que es una vergüenza”.
Para Pedro Salinas (Ciudad Futura), “es un horizonte para pensar la salida de la emergencia, que caduca en noviembre. Lo tomamos con la cautela del caso, hace muchos años que se avanza significativamente y después por alguna razón no termina sucediendo. Pero posibilita pensar masivamente subir usuarios”, aclaró.
Por último, Carlos Cardozo (Juntos por el Cambio), consideró “fundamental” esta noticia, porque “permitiría que mucha gente viaje con un descuento directo y se vuelva a subir al colectivo”. Pero más allá de esta novedad, cree que “hay acciones que aún hoy se tienen que tomar en el marco de la Movi, porque es un montón de tiempo. Hay que reforzar la recarga, algunos barrios la están pasando mal”, dijo.
Reclamos de los barrios
Durante la reunión de la comisión de seguimiento de la emergencia del Transporte Urbano de Pasajeros (TUP) los ediles llevaron un bagaje acumulado de 100 pedidos de vecinos y organizaciones barriales que a partir de la readecuación se perjudicaron por las frecuencias y los recorridos. Algunos de ellos fueron solucionados cuando se dio de baja a la empresa El Cacique, que prestaba un servicio deficiente, y sus líneas fueron tomadas por Movi y Rosario Bus. Pero otros siguen vigentes, por lo que las autoridades prometieron tomar nota de los reclamos y reforzar algunos trayectos.
En este marco, Silvana Teisa dio a conocer el relevamiento que realizó junto al Observatorio Social del Transporte sobre las frecuencias de los colectivos en la esquina de Laprida y Santa Fe: “Comparándolo con la última medición de abril, hemos notado algunas mejorías en algunas de las frecuencias de las líneas, lo que no quiere decir que sea la ideal que los usuarios necesitan para que sea un servicio de calidad. De hecho, algunas como la 106 han tenido un bache entre coches de 58 minutos”.
En tanto, dijo que el muestreo corroboró que “la empresa Rosario Bus tiene en circulación coches que no están contemplados en el pliego, de piso alto y sin puerta en el medio, que no permiten subir a las personas de movilidad reducida”. La edila reveló que, en la reunión, las autoridades “contestaron que los dejan circular porque hay una necesidad de coches. Por lo que en noviembre, cuando caduque la emergencia y deban volver los recorridos habituales, no habrá unidades suficientes. Dicen que están en proceso de compra, pero las terminales no están entregando porque los chasis vienen del exterior”, apuntó la concejala del peronismo.