La semana pasada se dio a conocer el resultado de la evaluación del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes (Pisa). Año 2012. Un test estandarizado que mide a los estudiantes de 15 años en matemáticas, lenguaje y ciencia. Argentina se ubicó en el puesto 59 entre 65 naciones. Retrocedió un lugar con respecto a 2009, cuando figuraba 58. Entre los países latinoamericanos ocupó el puesto 6º en total de 8 evaluados. Este gobierno duplicó el porcentaje de inversión en educación, sin embargo, los resultados están a la vista. Los ministros de Educación de América latina admitieron la necesidad de aplicar nuevas políticas para mejorar los malos resultados. Argentina, a través de declaraciones de nuestro ministro, fue el único país que relativizó su impacto. Podremos no estar de acuerdo en cuanto al método evaluatorio de este programa, dentro de un contexto social diferente entre los países evaluados, no obstante, esa información, sirve para tratar de mejorar lo que se está haciendo en materia educativa. La educación, la ciencia y la tecnología son la clave del desarrollo económico. Es un error creer que todos los problemas de la sociedad se resuelven con la economía. Por más que la economía del país crezca, la mayor parte de los pobres no podrán salir de la marginación. En este contexto, y dado los resultados obtenidos en esta evaluación, me atrevo a decir que la inversión en educación no pasa por cambiar el sistema educativo si no en la calidad educativa. Decía Sarmiento: “Hombre, pueblo, Nación, Estado, todo. Todo está en los humildes bancos de la escuela”.




























