Otra vez un patrullero de la Policía Bonaerense provocó una tragedia. Una camioneta Toyota Hilux de la fuerza se incrustó ayer a las seis de la mañana contra una casa en Gregorio Laferrere, partido de La Matanza, y mató a un joven de 31 años mientras dormía. La familia de la víctima, Damián Villalba, un empleado recolector de residuos, denunció que los efectivos huyeron sin asistirla.
Así, en lo que va de 2016 y en poco menos de 40 días, tres personas murieron atropelladas por patrulleros en la provincia de Buenos Aires. El ministro de Seguridad, Cristian Ritondo, aseguró que la razón del accidente de ayer está relacionada con la "falta de capacitación" de los policías y también precisó que la camioneta iba a 76 kilómetros por hora cuando cruzó una loma de burro y se le descontroló al conductor (ver aparte).
A la muerte de Villalba, de 31 años, se suman otros dos casos ocurridos en febrero pasado en el partido de San Martín, una anciana de 85 años y un niño de seis.
Damián Villalba había llegado a la medianoche a su domicilio tras el trabajo de recolector, y luego de jugar un rato con su hijo de dos años decidió cambiarle el lugar de dormir en la cama a su mujer, para que ella reposara al lado de la criatura.
Así, él se colocó cerca de la pared donde chocó la camioneta policial. La violencia del choque fue tal que el móvil policial se incrustó en la habitación, arrasó con todo en su camino y mató a Damián. "Mi bebé se salvó de milagro", dijo la mujer, Laura, ante la prensa.
Generalmente, Damián y Laura dejaban que Thián durmiera junto a ellos en la cama matrimonial. Pero ayer a la madrugada algo cambió. "Mi hijo quería dormir en la cama grande y no se lo permití, quería que duerma en su lugar", explicó entre sollozos la mujer.
"Él me cambió de lugar en la cama para que esté al lado de mi hijo. Yo tenía que estar ahí", gritó la mujer en medio de una crisis nerviosa. "Ahí" era el lugar donde quedó tendido el cuerpo sin vida de Damián, debajo de la patrulla.
El primero de los accidentes fatales protagonizado por un patrullero se produjo el pasado 8 de febrero en la localidad de Villa Ballester, cuando el móvil que circulaba a contramano a alta velocidad atropelló y mató a una mujer de 85 años e hirió de gravedad a una nena.
El hecho se produjo en la intersección de dos calles de San Martín (partido de Tres de Febrero) y la víctima fatal fue identificada como Beatriz Sanfelia, que estaba junto a su nieto de 15, que no sufrió heridas.
La mujer murió en el acto al ser embestida por la camioneta Ford Ranger, del Comando de Prevención Comunitaria (CPC) de San Martín, mientras que la menor de 10 años, que también fue atropellada, resultó con heridas de consideración.
El móvil se dirigía a un banco por un llamado ante un presunto robo y al llegar al cruce de Chivilcoy y Pueyrredón, habría sido impactado por un camión en la parte trasera, por lo que comenzó a dar tropos, se subió a la vereda, embistió a la abuela, chocó contra un poste de luz y atropelló a la menor.
El velocímetro del patrullero quedó clavado en 143 kilómetros por hora y los dos efectivos que iban a bordo quedaron aprehendidos y fueron separados de la fuerza.
El otro caso ocurrió seis días después, el 14 de febrero último, cuando otro patrullero de la Policía Bonaerense atropelló y mató a un niño de seis años, mientras festejaba su cumpleaños en la localidad de Villa Ballester.
El chico fue atropellado por un patrullero que circulaba a alta velocidad y sin luces, en el cruce de las calles Agustín Álvarez y Mendoza, a metros de una casa a la que la familia del menor se había mudado recientemente.
El niño que fue identificado como Luciano Alt, se encontraba junto a sus hermanos y amigos, en pleno festejo de su cumpleaños, y tras el hecho fue trasladado de urgencia al hospital Belgrano de San Martín, aunque llegó sin vida a causa de las graves heridas que sufrió en el impacto.