Autoridades nacionales, provinciales y locales encabezaron ayer en Bariloche el envío del Arsat-2, el segundo satélite de comunicaciones argentino especificado por la empresa Arsat y fabricado por Invap, que fue embarcado en el avión Antonov AN-124 para despegar hacia la Guayana Francesa, con vistas para su lanzamiento previsto para el 30 de septiembre.
El satélite, que brindará servicios en todo el país y gran parte del continente americano, fue embalado la semana pasada en un contenedor dentro de las instalaciones de Invap en donde fue diseñado y construido, y ayer a las 5 de la madrugada comenzó el proceso para trasladarlo con un camión al aeropuerto y embarcarlo al avión ruso, el más grande en su tipo.
Alrededor de las 11.30 periodistas de todo el país acompañaron a los funcionarios a la plataforma del aeropuerto para asistir a la carga del satélite, que fue izado por una grúa que lo depositó en una rampa ubicada en la parte frontal del avión, donde fue depositado.
El presidente de Arsat, Matías Bianchi, explicó que el Antonov despegará rumbo a Guayana, con escalas previstas en Neuquén y Ezeiza, y arribará mañana a Cayenne, desde donde el Arsat-2 será trasladado a Kourou, donde está la base del lanzamiento.
Bianchi dijo a Télam que este satélite, a diferencia del anterior, lanzado el 16 de octubre de 2014, “posee tres antenas, que le permitirán dar servicio en tres lugares diferentes de la Tierra”.
“Además tiene una banda de frecuencias que es la C, muy importante, porque se usa para transmitir contenidos audiovisuales. Argentina produce un 60 a un 70 por ciento de los contenidos de habla hispana en el continente y esto nos permitirá distribuirlos en América con el mismo satélite”, agregó.
El secretario de Comunicaciones de la Nación, Norberto Berner, precisó que el Arsat-2 ocupará la posición orbital 81, donde reemplazará a un satélite alquilado, cuya capacidad satelital se migrará al Arsat-1, lo que dejará al Arsat-2 con toda su capacidad a completar”. El Arsat-1 ya ofrece un amplio rango de servicios de telecomunicaciones, transmisión de datos, acceso a internet, telefonía IP y televisión digital a todo el territorio nacional.
“Nace una oportunidad enorme para empresas públicas y privadas de producción de contenidos para bajar costos de distribución e ingresar nuevos mercados, además de fortalecer la conectividad de internet de Argentina y su vínculo con el continente”, señaló Berner.
El Arsat-2 está equipado con 26 transpondedores en la banda Ku y 10 en banda C para proporcionar una amplia gama de servicios de telecomunicaciones, tales como la transmisión de datos, internet y televisión, desde la Patagonia hasta Canadá. El satélite tendrá una masa de lanzamiento de 2.900 kilos y su vida útil estimada será de 15 años. Su cuerpo principal mide 2 metros de ancho por 1,8 metro de alto y tiene una profundidad de 3,95 metros. Una vez en órbita, se despliegan los paneles solares, con los que alcanza los 16,42 metros de largo y una antena de comunicaciones de 2 metros de diámetro.