Hacia las urnas

El PRO también apuesta al frente opositor y le reclama definiciones al PS

El diputado nacional Federico Angelini defendió la idea y dijo que la situación nacional obliga a las fuerzas políticas a repensar las alianzas

Miércoles 13 de Enero de 2021

En el PRO Santa Fe se entusiasman también con un gran frente opositor que aglutine al no peronismo en 2021 como escala previa a desembarcar en la Casa Gris en 2023 pero plantean una serie de condiciones, como que se anteponga el programa a las candidaturas, y le reclaman al Partido Socialista (PS) que defina “de qué lado quiere estar”.

Los que picaron en punta fueron los radicales. El último jueves, los principales dirigentes de la UCR santafesina sincronizaron relojes y alrededor de las 22.30 colgaron el mismo mensaje en sus redes sociales: “Reunión de la mayoría de las líneas internas del radicalismo santafesino. Luz verde para construir un FRENTE AMPLIO (así, en mayúsculas) en Santa Fe que sea alternativa al gobierno provincial y nacional; que coordine la defensa de nuestra provincia en el Congreso nacional”.

Lo replicaron el presidente del bloque radical en la Cámara baja provincial, Maximiliano Pullaro, y su homólogo en el Senado, Felipe Michlig, además del senador Lisandro Enrico, el diputado Alejandro Boscarol, la ex diputada Victoria Tejeda y el ex intendente santafesino Mario Barletta, uno de los precursores en la idea de armar un frente XXL.

El diputado nacional Federico Angelini, principal referente del PRO santafesino, reconoció que tienen “reuniones permanentes” con el radicalismo, pero sostuvo: “Es fundamental que Juntos por el Cambio esté unido para después ampliar hacia aquellos sectores que no forman parte de la coalición”.

“Lo primero es coincidir en ciertos aspectos, como la defensa de las instituciones, el Estado de derecho y las libertades individuales —dijo a La Capital el vicepresidente del PRO e integrante de su mesa nacional—. Después veremos las cuestiones más operativas, como el nombre; eso pasa a un tercer lugar”.

Así como los radicales quieren guardar en el arcón de los recuerdos a Juntos por el Cambio y al Frente Progresista, en el PS reivindican la herramienta que gobernó durante doce años la provincia. No sólo eso: sus principales dirigentes hablan de ampliar hacia el centroizquierda y aseguran —al menos públicamente— no querer saber nada con un frente con el PRO.

“No tenemos ningún problema en aglutinar fuerzas para revitalizar el Frente Progresista, pero no nos sumaremos a un planteo que signifique un rejunte político. Hay que mejorar el espacio a través de un programa concreto de propuestas y gestión”, deslizaron ayer a este diario en el entorno del ex gobernador y actual presidente de la Cámara baja provincial, Miguel Lifschitz.

También desde la corriente Bases, crítica de la conducción de Lifschitz, rechazaron la idea. “En el socialismo hay diferentes miradas sobre el futuro y la política de alianzas. No compartimos en absoluto participar de un acuerdo con Juntos por el Cambio, espacio que gobernó el país en los últimos cuatro años y que representa al establishment y las corporaciones”, expresó uno de los referentes del espacio, el ex diputado provincial Eduardo Di Pollina.

Nuevo escenario

Para Angelini, la situación del país obliga a redibujar las fronteras de las alianzas electorales. “Cuando vos tenés enfrente un espacio como el kirchnerismo, que va por la propiedad privada y avanza sobre jueces que no les dan fallos convenientes, los límites tienen que ser más amplios, porque están en juego cosas muy importantes”, remarcó.

Y agregó: “El socialismo tiene que definir de qué lado quiere estar, si tiene una mayor cercanía con el kirchnerismo o con Juntos por el Cambio. Tengo una relación personal con Miguel Lifschitz, reconozco que hubo acciones en infraestructura durante su gestión, también gracias al trabajo en colaboración con el gobierno de Cambiemos, pero es un debate que tiene que saldar el propio PS”.

Un dirigente veterano de Juntos por el Cambio que quiere que se selle la alianza cuestionó la hipótesis con la que encaró el antecesor de Omar Perotti el nuevo ciclo político. “Tras el triunfo del Frente de Todos Lifschitz planteó que se abría la avenida del medio y que no habría polarización, pero a medida que pasaron los meses se fue dando cuenta de que eso se está alejando”, indicó.

Y añadió: “Su única posibilidad de jugar es en el frente de frentes o hacerlo, como en 2017, con un muletto, con las dificultades que conlleva no tener el Ejecutivo provincial”.     

Pero las posiciones en el PRO no son homogéneas. El concejal rosarino Roy López Molina disparó en redes sociales contra los que llamó los “radicales S”, por su protagonismo en las gestiones lideradas por el socialismo, y llamó a fortalecer JxC.

Un dirigente cercano a Angelini advirtió que la posición de López Molina y el ex intendente santafesino José Corral —quienes moviéndose en tándem en la interna opositora— es diametralmente opuesta a la línea ecuménica de Horacio Rodríguez Larreta, justo cuando ambos buscan tener la franquicia del “larretismo” en la provincia.

El diputado nacional remarcó que es con todos: también con López Molina y Corral. “Ellos ya están adentro de Juntos por el Cambio, no es que hay que sumarlos”, dijo Angelini.

También miran hacia el espacio celeste liderado por el diputado provincial Walter Ghione y la diputada provincial Amalia Granata. “Tenemos excelente con ella tanto en la Legislatura como a título personal y a nivel nacional, esperamos que podamos estar en un mismo espacio republicano”, confió.

Lo mismo dicen sobre el senador Carlos Reutemann, cuyo mandato termina en diciembre e hizo saber que le gustaría continuar en su banca. “No hemos tenido ninguna charla pero todos son bienvenidos, mientras defiendan los mismos valores”, señaló Angelini.

Tampoco descartan usar las Paso para dirimir las candidaturas. “Debemos utilizar todas las reglas que permitan las leyes electorales”, señaló el legislador.

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