"El túnel de los huesos", ópera prima de Nacho Garassino protagonizada por Raúl Taibo y basada en la historia real de siete presos que se fugaron de la cárcel de Villa Devoto, tiene como horizonte "dar voz a un país que está lleno de cadáveres", según expresó su director. Es que el filme cuenta cómo, en 1991, siete reclusos liderados por Vulcano (Taibo) que estaban cavando un túnel desde el hospital de la cárcel, se encuentran, a poco de huir, con un escalofriante osario bajo los muros del penal.
¿Restos ocultos de la última dictadura? ¿Prisioneros políticos? ¿Presos que nunca fueron hallados tras la represión sangrienta del motín de 1977? Cualquiera fuera la respuesta, los prófugos sellan un pacto con los muertos: si logran huir harían pública su existencia.
Esa promesa es, precisamente, la que promovió que el periodista Ricardo Ragendorfer (interpretado por Jorge Sesán) pudiera dar a conocer los hechos luego de mantener una cita con los prófugos en algún rincón perdido del Gran Buenos Aires.
"La idea de la película -que forma parte desde ayer de la cartelera local- surge cuando estábamos haciendo el programa «El otro lado», a principios de los 90, y por esa época Ragendorfer publicó en Página/30 «El túnel de los huesos», un artículo de siete páginas en el que contó toda la historia y con el que yo me quedé alucinado", contó Garassino.
En el artículo quedaba explicitado cómo los prófugos lo citaban, lo llevaban encapuchado dentro de un auto a un lugar de la provincia de Buenos Aires donde le contaban con detalles esta alucinante fuga y cumplían un pacto que habían hecho en la cárcel.
"Que en una Argentina tan asquerosamente individualista como la de los 90 y que, además tiene una historia llena de cadáveres, un grupo de gente en medio de la peor mierda se uniera en un proyecto colectivo pidiéndole permiso a su pasado y a sus muertos políticos me pareció muy conmovedor", resaltó el director.
Por su parte, Taibo que encabeza el grupo de los presos en fuga junto a Daniel Valenzuela, Luciano Cazaux, Paco Redondo, Germán De Silva, y Martín Scarfi, destacó que "el compromiso de esa gente con los muertitos y el hecho que dentro del mundo en el que viven elijan establecer un pacto de muchísima lealtad".
Garasisino también se refirió a cuánto de la historia que se ve en el filme es real. "No es una reconstrucción, porque nosotros imaginamos muchas cosas, agarramos el artículo de Ragendorfer y nos basamos en las siete páginas, pero no queríamos averiguar mucho más". , dijo.
Otro interrogante era por qué Taibo. "Con Raúl teníamos amigos en común", comentó el director, y añadió: "Cuando lo puse como delincuente todos me decían que era un delirio; un día estábamos en un bar y cuando vimos que el dueño del lugar estaba maltratando a un mozo Raúl le clavó al tipo una mirada terrible. Ahí me di cuenta que no era el buenito que nos vendía a todos, ahí mismo encontré a Vulcano".