Dios y la vida me han premiado con dos hijos y cuatro nietos biológicos. Me atrevo a escribir estas líneas sobre adopción, a raíz del peregrinaje que observo en amigos, conocidos y familiares que se internan en el laberinto de ese trámite legal. Días pasados, el Poder Legislativo sancionó un nuevo Código Civil y Comercial, que comenzará a regir a partir de 2016. En principio, no parecerían muy nuevos ni profundos los cambios introducidos sobre la ley de adopción con relación al Código actual. A mi entender, se debe tratar de agilizar en forma pronunciada todo el tramiterío burocrático que hoy está reglamentado. En la práctica, se estiran demasiado los plazos. Es necesario acortar los tiempos. Los juzgados y toda otra dependencia estatal que intervenga, deben trabajar con la mayor celeridad posible, y éste sí es un tema a mejorar y modificar en la nueva ley. Los chicos, los futuros adoptados, merecen pertenecer a una familia en plazos prudentes. Es muy posible que haya cambiado algo la letra de la ley, pero el espíritu de lo que nos dice la realidad no: los chicos tienen el derecho de tener una familia y por lo tanto, a tener padres. Los mayores simplemente nos ofrecemos como padres para quien lo necesite. Otra verdad que nos dice la realidad: el número de niños en situación de adoptabilidad, es menor que el de los aspirantes a adoptar. A raíz de estas cuestiones, de tantas trabas, de mucha espera, de transitar por muchos juzgados sin tener respuestas, es que muchas parejas optan por el trámite “por izquierda”, como se lo conoce en el lenguaje popular. Sabe el lector todos los problemas e inquietudes que se ocasionan en un hogar cuando se niega la maternidad. La mujer, en su afán de ser madre y concretar su realización como tal, hace lo imposible para lograrlo en forma natural. Cuando se agotan esos recursos, es cuando aparecen organizaciones “cuasi mafiosas” de profesionales, médicos, psicólogos, enfermeras, abogados y funcionarios judiciales, entre otros, que se encargan de”facilitar” los trámites de adopción, con la mirada cómplice o el mirar para otro lado de las autoridades de turno. Muchas veces los conocemos, todos sabemos que existen, pero se hace muy poco para erradicar dicha actividad. Muchos tenemos allegados que transitaron por hospitales o casas de guarda. Sobre todo en las provincias del norte del país (Santiago del Estero, Chaco, Misiones, Formosa) y vieron ofertas de niños de todas las edades, que se ofrecían en adopción como si estuvieran en presencia de un supermercado del niño. A veces, me pregunto, y quiero compartir la pregunta con el lector, ¿no será esta situación la responsable para que cueste tanto cambiar, modernizar, simplificar y dotar de una mayor versatilidad a una nueva ley de adopción? Otra reflexión: para los encargados y profesionales de políticas asistenciales, la adopción no debe ser una alternativa a la pobreza. Reflexión 3: la adopción, la donación de sangre y la donación de órganos, ennoblecen a la persona, otorgándole una cualidad humana y de amor al prójimo, incomparables.
Jorge Omar Bustamante
DNI 7.796.562
Los argentinos somos imbéciles
¿Los argentinos somos vivos? ¿Inteligentes? ¿Creativos? Sí, puede ser, pero ante todo somos imbéciles. No hay otra forma de describir a un ciudadano que, teniendo las contundentes pruebas de corrupción que hay en el país, con una familia presidencial multimillonaria, con un vice corrupto y estafador de poca monta, sigue tragándose todo el humo que genera la presidente y sus secuaces con temas tales como buitres, ley de medios, Código Civil, cadena nacional por mil, entre otros temas, y los defienda descaradamente, y los vote más descaradamente todavía, sin importar la verdad ni la realidad. ¿Verdad? ¿Realidad? ¿Qué es eso?
Jorge Milesi
El origen de los delitos
Con la predisposición de mantener el adecuado respeto a los lectores de estas columnas y no robarles tiempo en lecturas ya pasadas, así como a los profesionales encargados de compaginar y diagramar las notas de esta importantísima sección, es de considerar que sería oportuno recapacitar en un tema muy especial, el dilema más acuciante que hoy nos toca a todos sin excepción: el de la inseguridad. Es de considerar que todo aporte a esta grave situación es un grano más de arena para sumar a nuestras teorías. Mi aporte es a través de una nota que fue publicada hace aproximadamente 10 años en este espacio. Es de tener en cuenta que el hecho de matar para adueñarse de lo ajeno en esos años no era común como lo es hoy. Tema publicado: “Robos, asaltos y delitos”. Son acciones que se van multiplicando día a día en forma incontrolable. Cuando se producen estos hechos, naturalmente, se solicita más y más seguridad como remedio provisorio, pero como todo problema, se debería llegar a las causas que los originan. Es inverosímil la reacción de sorpresa que manifiesta gran parte de la gente al enterarse de esas situaciones desgraciadas, es inadmisible; pues lo insólito sería que no ocurriesen estos hechos, consecuencia de los desgobiernos tanto civiles como militares, quienes con sus ministros de Economía y demás asesores fueron quienes despedazaron a uno de los países más ricos del planeta con sus inescrupulosos afanes para pasar mejor sus propias subsistencia. Ellos, empleando todo tipo de artilugios entregaron el patrimonio a varios grupos económicos perversos y con maniobras nefastas fueron endeudándolo de manera sepulcral. Es evidente pensar que quienes nos gobernaron, salvo raras excepciones, bregaron para que sus propios sueldos, jubilaciones, sean de importantes sumas de dinero, desvinculándose totalmente de su real misión, la de lograr el bienestar de todos, erradicando definitivamente la miseria y carencias vitales que ellos mismos fueron originando, también dejando a la buena de Dios los magros sueldos de los jubilados que aportaron toda su vida. A su vez, estos gobernantes son culpables de la indiscriminada penetración de costumbres foráneas, en especial la de los países poderosos a través de las películas y videos de alta agresividad, degeneración, droga, muerte. Moraleja: “Es por todo esto que pasa lo que pasa” (un viejo dicho popular).
Aurelio Puccini
[email protected]
DNI 6.008.849
Campaña de difamación
Nadie pone en duda que el gobierno de la provincia de Santa Fe tiene acciones positivas, aunque también negativas, como todas las administraciones públicas. Pero lo más grave es soportar la difamación continua y sucia de parte de la oposición, especialmente del kirchnerismo. Con esta campaña sucia, el kirchnerismo la utiliza como cortina de humo para tapar la corrupción escandalosa del gobierno nacional, con un vicepresidente procesado por múltiples delitos, con una presidente que lo banca; acusan al gobernador de tener relación con los narco cuando el gobierno nacional dejó las fronteras del país libres para llegada de los narcotraficantes. Además, lo más grave, es que la jueza nacional Servini de Cubría, demostró que los funcionarios del gobierno nacional estaban relacionados con los narcotraficantes en el contrabamdo de la efredina, a tal punto que hay varios procesados, y, además, amenazó con allanar la Casa Rosada. Insólito, en ningún país del mundo sucede eso, una verdadera vergüenza nacional.
DNI 6.347.664
Escenario educativo
La escuela actual muestra hoy un panorama difícil. Con herramientas, recursos, planes acordes, realismo y acción el cambio puede empezar. Cambio para todos, claro, alumnos y padres. Porque es tremendo que todavía haya progenitores que prepotean a docentes, tanto de primaria como de secundaria, hasta en algunos agresiones de golpes. En ese mismo modelo entran sus hijos en el colegio, donde muestran una violencia desmedida y sin poder controlarse. Y lo que antes parecía un hecho aislado, esporádico, hoy ya no lo es tanto. Sin dudas, hay un por qué. Se deben impulsar medidas más severas y consensuadas para disminuirlos. Cuando hice la primaria y la secundaria, la responsable de mis notas era yo. Buenas, malas o regulares. Eran consecuencia de mi perseverancia, de mi esfuerzo, del seguimiento de un adulto del establecimiento educativo. Si eso no sucedía, debíamos nosotros internalizar un cambio con nuevas actitudes. En lo que hace a las relaciones sociales, mal llamadas vínculos, no ha habido adelantos que se perciban en referencia a antaño. Muchos adolescentes tapan sus días con aparatos tecnológicos sin lograr cultivarse como personas, en el sentido más amplio de la palabra. No pretendo que se vuelva al tiempo de nuestros padres y abuelos, pero se debe buscar en nuestro interior, porque revisar nuestra conciencia no es antiguo ni moderno. Simplemente hace al enriquecimiento de cada persona, de aquellos que no permiten que la vida, nada más y nada menos, les pase por un costado. Creo que de lo contrario no habremos aprendido nada.
Nora E. Cardarelli
Y fueron por todo
La defensa más encarnizada del gobierno para defender su modelo fue “ir por todo”. Y vaya si lo consiguieron. No interesó la forma: jubilaciones anticipadas sin los aportes respectivos, otorgar empleos absolutamente prescindibles a los jóvenes de La Cámpora, ignorar las actividades ilegales de los punteros políticos, distribuir publicidad oficial sólo a sectores mediáticos de su propio riñón, avalar créditos blandos a empresarios supuestamente kirchneristas. El significado de “ir por todo” se conoce tras varios años de decadencia y cuando la epidemia está sumamente extendida con resultados que pueden ser letales. El diagnóstico popular es que “ir por todo” significa “fin de todo”. El modelo fracasa sin interesar a los países circundantes que emprendieron otro camino y ahora ven crecer sanamente a sus PBI, no temen la amenaza de una inflación desenfrenada, obtienen créditos a tasas ventajosas, valorizan sus reservas con una moneda en crecimiento, están uniendo a sus poblaciones mediante un bienestar generalizado y sin fisuras. Acá siempre se dijo que la inseguridad era una sensación fogoneada por mediáticos contrarios al oficialismo. Lamentablemente, la realidad indica algo totalmente opuesto: la inseguridad es real, horrenda, generalizada y siega vidas inocentes, destroza hogares y mentes, y nos confina a vivir en un encierro eterno e inmerecido. También se nos dijo que la inflación no era la que pregonaban los agoreros de turno o los especialistas pagados desde el extranjero. Acá también la realidad del día a día nos permite conocer la verdadera situación, y ésta es desalentadora porque el futuro se presenta aún más sombrío que el presente. Lo que nos rodea sin cesar es corrupción, amiguismo, omisión de leyes, enfrentamientos con países poderosos, borrar todo vestigio de oposición aunque ésta igualmente no conforma a nadie. El “ir por todo” fue una pseudo revolución destinada a fallar desde su inicio. Veamos ahora quién va a resarcirnos por lo que hemos pasado y lo que estamos atravesando ahora.
Rubén Mario Baremberg
DNI 6.012.531