La entrevista que le hicieron a Miguel Del Sel en Panamá debería figurar en el podio de las más desopilantes. Las respuestas del ex Midachi son más o menos las habituales en él, pero esta vez hay una diferencia con todas las demás: la entrevista se la hacían como embajador argentino en Panamá. Allí Miguel cuenta que en un mes jugó cuatro veces al fútbol, que fue a ver un partido de la selección de ese país y que incluso filmó el gol, de su relación con Rubén Blades y con Roberto “Mano de piedra” Durán. Incluso dijo que ya se hizo hincha de un club de ese país. Tanta empatía siente con su destino diplomático que no dudó en afirmar que “en otra vida debo haber sido panameño”. A juzgar por lo cómodo que se siente y las anécdotas que cuenta, no caben dudas de que su designación ha sido un gran acierto.































