
Los mercados no mostraron novedades importantes en la semana. Pasado el furor por la visita del Fondo Monetario Internacional (FMI), todo volvió a la tranquilidad y comenzaron a mirar hacia su propia estructura. El mercado de bonos lució mucho más tranquilo, en el marco de una semana difícil, ya que la tasa en el mundo comenzó a subir y podría cambiar el escenario de los mercados en el año 2011.
Estados Unidos estaría prorrogando beneficios fiscales y alentando mayores subsidios por desempleo, lo que augura una mejora en la actividad económica, como también un mayor déficit de las cuentas públicas.
El mayor déficit del Estado debe ser financiado con bonos de Tesorería, que a mayor emisión pueden terminar incrementando la tasa de retorno que ofrecen.
El mayor riesgo de la deuda americana, empujó a la suba el riesgo europeo y consecuentemente el dólar se fortaleció contra el resto de las monedas del mundo. El mix de noticias impacta negativamente sobre el mercado de materias primas, que en su gran mayoría sufrió un retroceso, en especial una baja abrupta del oro, que sin ser importante, podría marcar un retroceso a mediano plazo.
El mercado de materias primas esta inundado por especuladores, que alientan una suba de los productos por falta de alternativas en el mercado financiero. Daría la impresión que los productos financieros están más atractivos en esta coyuntura, y los productos primarios serían relegados a futuro.
Si la deuda americana muestra rendimientos crecientes, difícilmente se pueda pedir que la deuda argentina muestre una baja en sus rendimientos. Daría la impresión que tanto los bonos en dólares como en pesos de la deuda del país pasarán a tener rendimientos más elevados.
Los bonos con vencimientos entre los año 2015 y 2107 rinden entre el 9,5% y el 10,5% anual, una baja adicional los pondría muy atractivos. Si la tasa en EEUU continúa a la suba, no sería extraño ver rendimientos del 12% anual para estos títulos.
En el caso de los bonos en pesos, desde esta columna somos muy poco optimistas con los bonos ajustados por inflación, luce todavía a verso la adecuación del Indec, mientras que hay bonos en pesos que pagan una renta que ajusta por la tasa de plazo fijo por montos mayores al millón de pesos, lo que hace de estos títulos el mayor atractivo.
El Bonar 2014 es un bono en pesos que paga amortización 100% al final del período el 30 de enero de 2014, y renta semestral. La tasa que paga hoy es del 13,5% anual. En el mercado vale 97, por ende, cotiza bajo la par, y la tasa de retorno se eleva al 16% anual.
El Bonar 2015 es un bono en pesos que paga amortización 100% al final del período el 10 de septiembre de 2015, y paga renta semestral. La tasa que paga actualmente es del 13,7% anual. En el mercado vale 105, por ende, cotiza por encima de la par, y la tasa de retorno se eleva al 17,5% anual. Estos bonos lucen atractivos porque son en pesos, pero la tasa surge del mercado. En función de la gran emisión de pesos que esta realizando el gobierno, daría la impresión que a futuro y en el marco de la política de tipo de cambio fijo e inflación creciente, tener bonos en pesos a tasas superiores a los dos dígitos lucen sumamente atractivas.
En lo que respecta al índice Merval, la Bolsa tiene por delante un duro vencimiento del mercado de futuros y opciones el viernes, que sumada a la escasa liquidez de fin de año, tendríamos por delante una fuerte toma de ganancias. El Merval no pudo perforar la resistencia de los 3.600 puntos, y ahora se apresta a retroceder, en un escenario poco amigable a nivel internacional por la suba de tasas.
El precio del petróleo no pudo superar la barrera de los 90 dólares y esto perjudico a papeles como Tenaris y Petrobras Brasil. Ambos siguen deambulando un recorrido lateral, que seguramente tomará rumbo en la segunda quincena de diciembre.
La reserva de gas que encontró YPF ayudo al mercado local, en especial a empresa como Petrobras Argentina y Transportadora Gas del Sur que se verían beneficazas por la operación en torno a este descubrimiento.
Las empresas energéticas están depurando la gran suba, y los bancos se toman un descanso en el marco de títulos públicos que aflojan de precios.
En resumen, hay poco para recomendar en el mercado bursátil, el que ganó que tome ganancias, y el que está afuera a esperar que en la baja aparezcan precios atractivos.
U párrafo especial para el dólar. En diciembre de 2009 estaba $3,80, seguramente terminará en $4,05, lo que implica una suba del 6,6% en el año, contra una inflación real del 25% anual. Claramente los precios en dólares están volados, esto es lo que mantiene muy calmo al mercado de consumo y bienes. Argentina esta cara en dólares, que es lo mismo que decir ¡que barato que esta el verde!
El impacto doméstico

