Deseo destacar la reciente lucha de los empleados públicos de la provincia. Nos han dado un claro ejemplo de digna conducta cívica. Ellos lucharon contra el nombramiento desmedido de empleados para evitar la superposición de tareas. De esta forma defendieron sus puestos de trabajo y también el bolsillo de los sufridos contribuyentes, que vemos cómo nuestros dineros se esfuman en la enorme masa salarial de la burocracia estatal. Alguien debería explicar, por ejemplo, por qué en la Dirección de Discapacidad se exige revisación con junta médica a personas que ya han cumplimentado dicho trámite y el fallo ha dado discapacitado permanente. Por seguir requisitos de la burocracia entramos al absurdo y hacemos padecer inútilmente a personas que no se lo merecen.































