Dos hombres quedaron en prisión preventiva acusados de haberles disparado, la noche del domingo, a dos chicos de 18 años que estaban en la puerta de un quiosco del barrio Parque Casas. Como las víctimas fueron alcanzadas por varios disparos que les ocasionaron graves heridas el fiscal Adrián Spelta les imputó a los detenidos tentativa de homicidio.
En ese marco la jueza María Trinidad Chiabrera ordenó la prisión preventiva para ambos imputados, de 25 años, aunque por distintos plazos. A Brian Joel Daniel M. le dictó la medida cautelar por el plazo de ley de hasta dos años. Y para Pablo Ezequiel E., oriundo de la provincia de Buenos Aires, el arresto vencerá el próximo 5 de septiembre.
A mansalva
La secuencia expuesta por la fiscalía comienza apenas pasadas las 21 del domingo cuando ambos imputados y un tercer hombre hasta ahora no identificado circulaban en un Peugeot 308 gris por las calles del barrio Parque Casas. Al llegar al pasaje Esteco al 700 el conductor del vehículo detuvo la marcha a unos metros de un quiosco frente al cual se encontraban dos chicos de 18 años que fueron identificados como Leonel G. y Joel R.
Dos de los ocupantes del Peugeot bajaron del auto mientras el restante los esperaba al volante y fueron a pie hasta el comercio para comenzar a disparar a mansalva contra las personas que estaban ahí. Como resultado del ataque, Leonel G. sufrió heridas en el tórax, el antebrazo izquierdo y la región inguinal; mientras que Joel R. sufrió fractura del antebrazo derecho y también recibió balazos en el tórax y el glúteo. Ambas víctimas debieron quedar internadas en grave estado y bajo pronóstico reservado.
Según la acusación formulada por el fiscal Spelta, Pablo E. y Brian M. volvieron a subirse al Peugeot tras el ataque y huyeron del lugar a gran velocidad por Sorrento hacia el oeste. Al llegar a Circunvalación doblaron en dirección al sur y así llegaron al barrio Tablada. Para entonces la policía ya sabía, a partir de denuncias al 911, en qué auto se habían movido los atacantes.
Así, una vez en el barrio de la zona sur, pasadas las 23.30 del mismo domingo el Peugeot fue interceptado por personal de la Policía de Acción Táctica (PAT) en el cruce de Garibaldi y Patricias Argentinas en momentos en que Brian M. estaba estacionando. Los policías se acercaron a identificarlo, lo bajaron del auto para requisarlo y hallaron entre sus ropas un cartucho intacto calibre 9 milímetros. Y cuando decidieron arrestarlo el sospechoso gritó: “Me agarran a mí que soy un perejil, esto no es nada mío. Es todo de mi primo que vive en el núcleo 8, él es el que tiene las armas”.
Con ese dato otros patrulleros comenzaron a rastrillar las inmediaciones en busca de los posibles cómplices. Así, vieron a un joven que tras notar la presencia policial se dio a la fuga sosteniendo su mano derecha a la altura de la cintura. Se trataba de Pablo E., quien fue alcanzado en el interior de una casa en refacción en el núcleo 8 del Fonavi de Sánchez de Thompson 70.
En su poder tenía una pistola calibre 9 milímetros Bersa Thunder Pro con la numeración suprimida, empuñadura con cachas plásticas y once cartuchos del mismo calibre, uno de ellos intacto en la recámara del arma. Además los policías hallaron en la vivienda, sobre una mesa de madera redonda marrón, dos revólveres: un 38 Special gris con empuñaduras sin cachas y un Magnum plateado con tambor volcador de seis alveolos en su interior. Junto con las armas se hallaron dos cajas de cartuchos del mismo calibre y dos cargadores de ametralladora. Además se secuestró el Peugeot 308 en el que iban los sospechosos y sus respectivos teléfonos celulares.
Con esa evidencia el fiscal Spelta imputó ayer a los dos sospechosos de varios delitos. Primero como coautores de dos hechos de tentativa de homicidio calificado por mediar un concurso premeditado de dos o más personas y agravado por el uso de arma de fuego. A Pablo E. le agregó la portación ilegítima de arma de fuego de guerra por el arma que hallaron en su poder y la tenencia ilegítima de arma de fuego de guerra por las halladas.