El ex líder de la mafia siciliana Toto Riina, encarcelado desde 1993, le habló al parecer a otro preso de sus planes de lanzar una nueva ola de asesinatos en Italia.

El ex líder de la mafia siciliana Toto Riina, encarcelado desde 1993, le habló al parecer a otro preso de sus planes de lanzar una nueva ola de asesinatos en Italia.
En la conversación grabada en una prisión de alta seguridad, Riina confirmó que había ideado una serie de asesinatos de alto perfil en los 80 y 90, incluyendo los de los magistrados antimafia Rocco Chinnici, Giovanni Falcone y Paolo Borsellino. Riina está acusado de cometer por mano propia 40 asesinatos y haber ordenado otros 110.
“Cumplí con mi deber, pero deberían continuar, continuar, alguien, no digo todos, pero alguien, diviértanse un poco... dispárenles a esos bastardos en la cabeza”, dijo al parecer Riina, de 83 años, que en la mafia era conocido como “La Bestia”, según publicó ayer el diario italiano La Repubblica.
Riina mencionó a Nino Di Matteo, fiscal jefe en un juicio de alto perfil en el que Riina y otros jefes de la Cosa Nostra son acusados, junto a antiguos jefes policiales y políticos, de haber sellado un pacto secreto de no agresión a principios de 1990.
“Me está volviendo loco”, dijo Riina, quien en la grabación se queja de cómo Di Matteo lo “mira a los ojos, ¡cómo se atreve!”. Agregó que lo quería muerto como “un atún”, que en Sicilia es pescado tradicionalmente de una forma especialmente brutal.
La transcripción de las declaraciones de Riina fue presentada esta semana como evidencia en el juicio en Palermo que conduce Di Matteo. Si bien son confidenciales, una parte de ellas fue filtrada a los medios.
Debido a esto, la seguridad de Di Matteo fue aumentada. No queda claro si, 20 años después de su arresto, Riina sigue teniendo algún tipo de peso dentro de la Cosa Nostra, y por qué decidió compartir sus impresiones con otro preso sabiendo que la policía escucha sus conversaciones.
Muchos analistas creen que sus declaraciones tuvieron como fin animar a la actual mafia siciliana a que actúe. Riina también hizo algunas declaraciones mordaces sobre Matteo Messina Denaro, quien al parecer asumió su papel como “jefe de jefes”.
En los últimos años, la Costa Nostra ha dejado de matar a objetivos de alto perfil y se ha concentrado en hacer dinero infiltrándose en negocios legales como supermercados y clínicas médicas, así como construyendo parques eólicos.
“Este señor Messina, este fugitivo que hace... faroles: ¡Que se los meta en el culo!”, afirmó Riina, aludiendo con “farol” a las turbinas eólicas.
Golpe a la Camorra. La policía allanó ayer 27 pizzerías, cafés y otros establecimientos de comida en el centro de Roma y otros lugares del país que presuntamente servían de fachada legítima para el crimen organizado lejos de su base en Nápoles.
La oficina del fiscal nacional antimafia dijo que también confiscó estaciones de servicio y estacionamientos en Nápoles, las que presuntamente eran utilizadas por la Camorra para blanquear fondos provenientes del narcotráfico, la extorsión y la usura.
La agencia antimafia calificó el operativo como la investigación más importante de los Contini, integrantes de la Camorra. El valor total de los bienes confiscados fue de 250 millones de euros (340 millones de dólares) incluyendo negocios, viviendas, vehículos, terrenos, cuentas bancarias y otras propiedades.
Las autoridades emitieron 90 órdenes de arresto. Uno de los acusados, ayer se mató tirándose de su departamento, en un cuarto piso.
Edoardo Contini, encarcelado desde el 2007 tras haber estado prófugo durante años, era el arquitecto de la red de lavado de dinero. Su esposa fue arrestada por sospecha de usura y extorsión contra una familia de comerciantes en la zona de Nápoles, dijo la agencia antimafia.
Aunque la extorsión en Nápoles no es nada nuevo para la Camorra, la ubicación de los nuevos negocios imputados, en el corazón histórico de Roma, subraya el nivel en que el crimen organizado ha penetrado la vida capitalina.
Las pizzerías y heladerías involucradas están ubicadas cerca de monumentos y plazas frecuentados tanto por turistas como residentes locales, algunos cerca del Panteón y de la Piazza Navona.

