A ocho años de la peor tragedia que estremeció a Rosario, una explosión de gas que derrumbó las construcciones ubicadas en Salta 2141 y se llevó la vida de 22 personas, un destacado especialista local continúa advirtiendo que todavía la ciudad “no aprendió” de aquel terrible trance que enlutó su memoria por siempre. Denunció fallas básicas en el sistema de control de seguridad edilicia, ausencia de llaves de corte en las redes y reclamó que hace mucho tiempo el reglamento de edificación de Rosario requiere una revisión integral y profunda.
“En el primer momento, tras la explosión, parecía una preocupación general que iba a marcar un antes y un después muy contundente en materia de seguridad edilicia en la ciudad”, confió Rubén Benedetti, director del Centro de Desarrollo Tecnológico en Salud y Seguridad Edilicia de la Facultad de Arquitectura, Planeamiento y Diseño de la UNR.
Y remarcó: “Ocho año después, el único cambio sustancial fue el endurecimiento de los controles e inspecciones de la empresa prestadora del servicio de gas natural sobre las instalaciones de los usuarios y los trámites de instaladores. Pero nada en relación a su propia red, que continúa sin llaves de corte, lo que obliga que ante emergencias —que obviamente siguen ocurriendo—, los servicios deben recurrir al cateo para encontrar las cañerías, a las que abollan a mazazos”.
Y se encargó de subrayar: “Los cambios reglamentarios continúan tan retrasados como el memorial que se iba a erigir en el lugar de la explosión”.
Benedetti puntualizó que calle Salta no fue el último caso. “La falla de la caldera de un laboratorio, ocurrida en junio de 2016, dejó crudamente a la vista las falencias del sistema de inspección y control, que se evidenciaron también en otros episodios luctuosos, de los cuales quizás el más recordado es la electrocución de un joven músico en pleno recital en un local que se había habilitado, a pesar de las deficiencias en su instalación eléctrica”.
El profesional resaltó que “en los últimos tiempos fueron frecuentes las repeticiones de incendios en edificios de propiedad horizontal y conjuntos de vivienda en los cuales han fallado las medidas de prevención y de advertencia a los vecinos, como el edificio de calle Laprida, y donde incluso se han producido tragedias debido a modificaciones no reglamentarias de las aberturas, a partir de la colocación de rejas fijas, que han convertido a las unidades afectadas en trampas mortales”.
En representación del Centro de Desarrollo Tecnológico en Salud y Seguridad Edilicia, apuntó que “en un stock edilicio en permanente crecimiento, la ciudad siguió sumando edificios que pocas veces reciben actualización en sus instalaciones a lo largo de su vida útil”.
Cuestionamientos
Los cuestionamientos de Benedetti fueron más amplios. Destacó que “es muy pobre lo que se exige para unidades nuevas en el proceso de obtención del final de obra. Tampoco se exige ningún tipo de certificación de las instalaciones para permitir el alquiler de unidades antiguas; un procedimiento que quizás permitiría impulsar la renovación de instalaciones de gas, luz y agua”.
“El reglamento de edificación de Rosario, que hace mucho tiempo requiere una revisión integral, continúa siendo un collage a partir de la incorporación de ordenanzas, muchas veces con faltas de coherencia entre sí, o respecto a normas superiores”, precisó.
“Hace falta fijar parámetros sólidos que determinen condiciones rigurosas de seguridad edilicia; una normativa que esté acompañada por sistemas de control y fiscalización serios y profesionalizados, y por un sistema de respuesta ante emergencias que esté debidamente entrenado y cuente no solo con el equipamiento adecuado, sino con los elementos de infraestructura como llaves de corte de agua y gas, e hidrantes contra incendios, en cantidad suficiente y con la operatividad necesaria”, enfatizó.
“Lamentablemente, estos ocho años reflejan cómo somos de espasmódicos los rosarinos. Si hoy hubiera un siniestro de la misma magnitud que el de Salta 2141, veríamos nuevamente lo mismo. Evidentemente, después de esa tragedia, no aprendimos nada como sociedad. Acá, para cambiar esta situación hay que asumir responsabilidades colectivas, de vivir en mejores condiciones edilicias y requerir mejores condiciones edilicias. Eso se logra con una mejor normativa y con mejores sistemas de control”, afirmó Benedetti.
Memorial: piden que se respete el concurso
Ante la sugerencia de los familiares de Débora Gianángelo, una de las 22 personas fallecidas en la explosión de Salta 2141, quienes presentaron la semana pasada a funcionarios de la secretaría de Obras Públicas un nuevo proyecto para construir un memorial en el terreno donde se encontraban las torres de departamentos, que contempla un espacio simbólico con una importante zona verde, una fuente y un auditorio sobre el centro de manzana, las autoridades del Colegio de Arquitectos de la Provincia de Santa Fe, Distrito 2 Rosario, hicieron público un saludo de reconocimiento a los familiares, y también expresaron su apoyo a los concursos como método democrático para la construcción de ciudad.
Desde ese lugar de respeto hacia la peor tragedia que vivió esta ciudad, recordaron que “lo previsto para el memorial a las víctimas es el Espacio Cultural y Educativo de la Memoria y la Música, nombre que tendrá, según las bases del concurso nacional de anteproyectos que fue realizado en 2018, con carácter vinculante”.
Vale recordar que ese concurso fue promovido por el gobierno de la provincia de Santa Fe, la Municipalidad de Rosario, la Asociación Civil Salta 2141 Memoria y Justicia, organizado por el Colegio de Arquitectos de la Provincia de Santa Fe, y el Colegio de Arquitectos de la Provincia de Santa Fe Distrito 2 Rosario, y contó con el patrocinio de la Federación Argentina de Entidades de Arquitectos (Fadea).
En esa instancia, muy requerida por los profesionales locales, obtuvieron el primer premio los arquitectos Federico Castellani, Mauro Grivarello Bernabé y Leonardo Losada, quienes propusieron para la convivencia del Instituto Superior del Profesorado de Música Nº 5.932 Carlos Guastavino y la Asociación Civil Salta 2141, una construcción de planta baja, seis niveles y un importante espacio verde.
El concurso indicaba en sus bases que debía ser contemplado el árbol que sobrevivió y que sigue siendo centro de distintas expresiones los días 6 de cada mes, y que el complejo edilicio no cuente con gas, sino que se utilicen energías renovables y amigables con el medio ambiente.
Un acto virtual, otra vez a las 9.38
Hoy, a las 9.38, la hora exacta en que se desató la peor tragedia para los rosarinos, se realizará un acto virtual en memoria de las víctimas de la explosión en calle Salta 2141. Los familiares continúan reclamando Justicia. Será transmitido en vivo a través de la página de Facebook “2141 hasta el final”.