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Desesperada lucha de Renzo por evitar otro trasplante de corazón

El niño correntino de dos años operado hace una semana aún puede eludir la necesidad de recurrir a otro órgano. "El corazón injertado debe robustecerse en las próximas horas para que no haya que repetir la cirugía", dijeron los médicos.

Lunes 10 de Junio de 2013

Renzo Antonelli, el niño correntino de dos años cuyo corazón trasplantado trabaja en forma insuficiente, aún tiene posibilidades de eludir un segundo injerto si en las próximas horas el nuevo órgano se robustece, según anunciaron los médicos a sus padres en el Hospital Garrahan, de la ciudad de Buenos Aires.

"Mañana (por hoy) los médicos van a probar si el corazoncito toma fuerza; es un último intento", dijo ayer Belén Ramos, mamá del paciente, entrevistada por un canal porteño de noticias.

Ramos aclaró que de verificarse que el corazón injertado no puede adquirir la capacidad de bombeo que necesita su hijo, a Renzo le quedaría un nuevo trasplante como única alternativa, por lo que está nuevamente en espera de una donación compatible.

"Clínicamente está muy bien para recibir otro corazón y tener otra oportunidad", afirmó la mujer, de 24 años.

Lo que está descartado es que Renzo vuelva a la situación anterior, de vivir con un corazón artificial, tal como estuvo desde el 11 de octubre de 2012 hasta el domingo pasado, cuando recibió el trasplante con sólo 26 meses de edad.

El insuficiente funcionamiento del nuevo corazón es suplido con un Ecmo, un aparato que hacer circular la sangre por un pulmón artificial para oxigenarla, y permite así descansar a los órganos encargados de esas funciones.

Pero el empleo de este procedimiento a la larga deteriora otras funciones, por lo que no debería prolongarse.

Ramos explicó que el corazón implantado "no está trabajando como se esperaba, sino al 50 por ciento; le está costando trabajar y por eso es asistido por el Ecmo".

Aclaró sin embargo que no se trata de un rechazo del cuerpo de su hijo al órgano ajeno.

La mujer elogió la atención médica y de enfermería que recibe el pequeño paciente, que permanece "sedado e inmovilizado, con el tórax abierto, clínicamente estable porque no sufrió ninguna complicación", en la sala 35 de terapia intensiva del Hospital Pediátrico Nacional "Juan P. Garrahan", en Buenos Aires.

"Está sedado pero yo le hablo y le pongo música. Le cuento quién vino a visitarlo y le digo que haga trabajar ese corazoncito", relató la madre. Belén Ramos dijo que la prueba de hoy, para ver si el nuevo órgano logra funcionar con más fuerza, "es clave y confiamos en que Renzo ponga un poquito más de él y salga adelante" porque "un retrasplante sería complicado".

En tanto, Jorge Ramos, abuelo del niño paciente, fue muy gráfico para explicar la insuficiencia del órgano recibido por su nieto: "El nene necesitaba el motor de un camión y le dieron uno que funciona como el de un Fiat 600".

La madre admitió lo difícil que fue sobrellevar la nueva situación porque "cuando te dicen que el corazón ya llegó, el sufrimiento termina y comienza una nueva etapa pero con tu hijo vivo".

"Antes de la operación hablé con él. Le dije que iba a estar afuera, que le iban a poner un corazoncito nuevo, que íbamos a estar en casa con la familia completa y que lo iba a amar mucho. Y él estaba feliz", recordó. Ramos contó que la situación es difícil también para Valentino, de seis años, hermano mayor de Renzo.

"Con mi esposo (Haroldo Antonelli, de 27 años) hablamos todo con él. Le explicamos que el nuevo corazoncito de Renzo estaba un poco perezoso. Pero él se mostró más adulto que nosotros y nos dijo que sabía que iba a salir todo bien", relató.

Mientras, miles de personas están pendientes de la evolución del niño, según se pone en evidencia en las redes sociales.

Una frase de Haroldo Antonelli, padre del paciente, "les pido más plegarias que nunca", fue retuiteada centenares de veces y tuvo múltiples ecos también en Facebook.

"Amigos, Renzo y su familia nos necesitan. Recemos por él para que no baje los brazos, para que salga de esta; él es un luchador y se tiene que poner bien", escribió Nilda Figueredo, madre del peregrino Alberto Pérez, que marcha de Resistencia a Río de Janeiro con el lema "Un corazón para Renzo" y ya llegó a Curitiba. La hermana del caminante, Luly Figueredo, puso a su vez: "Mi hermoso Peque, estoy con vos y con tu familia. No bajes los brazos, mi amor. Estoy en esta lucha y vamos a hacer todo lo que esté a nuestro alcance ara que pronto estés bien. A no decaer que te queremos ver bien". En entradas de similar mensaje, ambas recogieron decenas de comentarios y "me gusta". Otro tanto ocurre en la página "Un corazón para Renzo", de Facebook, abierta por Antonelli, con casi 2600 seguidores, donde se afirma que "Renzo es de todos porque todos podemos ser Renzo".

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