El gobierno aprobó un incremento del 9% en las cuotas de las empresas de medicina prepaga, una medida que se venía discutiendo desde hace varias semanas, a raíz del incremento en los salarios de los trabajadores que las empresas del sector deben afrontar. Con este incremento, el alza acumulada en un año fue del 22%.
El alza comenzará a correr a partir de octubre próximo, una cifra que es considerada como “demasiado exigua” por los empresarios del sector. Los afiliados, sin embargo, verán reflejados estos nuevos sobre costos en las facturas de noviembre, aunque serán retroactivos a octubre.
“Esperábamos algo más que lo que se aprobó; se trata de una cifra que ni siquiera ayuda a paliar un poco la situación”, sostuvo uno de los referentes de las empresas de medicina privada. Las expectativas del mercado eran alcanzar al menos seis puntos porcentuales por encima del 9% que el lunes otorgó el gobierno, a través de la Superintendencia de Servicios de Salud.
Este movimiento ascendente se suma al 6% que se había acordado para junio pasado y el 7% que comenzó a correr en agosto, por lo que el año cerrará con un alza del 22% de las cuotas. En el sector, sin embargo, ya se comenzaron a mover para sumar “al menos algunos puntos porcentuales más” antes de este año termine.
“Para nosotros, teniendo en cuenta los incrementos de salarios acordados para este año, obtener algo más será fundamental. No podemos seguir trabajando con márgenes tan bajos y con desequilibrios tan altos entre los sueldos y los aumentos de las cuotas. Vamos a procurar que para antes de fin de año logremos algunos puntos más de subas”, reconoció uno de los empresarios consultados.
El anuncio sobre el encarecimiento de la salud privada llegó justamente junto al anuncio respecto del aumento de los haberes de los trabajadores de salud. La Asociación de Clínicas y Sanatorios Privados (Adecra) finalmente firmó la paritaria con el gremio. Allí se estableció que los trabajadores recibirán una mejora del 32% en sus sueldos, que se distribuirá en tres tramos.
El primero, del 18%, regirá para julio (algunas clínicas ya lo abonaron de forma anticipada), un 10% para noviembre y un 4% para febrero del año que viene. El salario básico bruto (antes de los descuentos) de una enfermera de piso o consultorios externos es ahora de 9.938 pesos (quedará ahora en 11.118 pesos), y el de una mucama es de 8.408,60 pesos. Además, cobran un 2% adicional por cada año de antigüedad y otros plus, como el de las enfermeras en los casos de trabajo nocturno o por trabajos en áreas cerradas (terapia intensiva o quirófano).
Esta paritaria estaba vencida desde el 30 de junio pasado, y no prosperaba debido a que no se llegaba a un acuerdo sobre cómo se financiarían esas mejoras salariales.
Las prepagas cuentan con más de 4 millones de afiliados, incluyendo a los empleados que derivan sus aportes de salud de la Seguridad Social a una entidad privada.
Las cuotas varían según los planes y las edades del afiliado y del grupo familiar. Tras este próximo aumento, para un matrimonio las cuotas pueden rondar de 4.000 pesos a 6.000 pesos por mes.
































