Hace unos días volvía a mi casa y encontré la vereda de mi casa llena de pasto. Pensé que mis hijos lo habían cortado sin mi permiso. Los reté por eso y me respondieron que fueron empleados de la Municipalidad, esa mañana bien temprano. Yo pensé: ¿hay elecciones? Y Al otro día otra vez ruidos de camión y gente hablando: no era el regador ni el basurero, venían a terminar la labor del día anterior, eran los "cortapasto" otra vez. Por cuarta vez en 12 años que vivo allí, en los loteos de Roldán, me sorprendieron bien y mal. Bien porque es la primera vez que cortan la esquina opuesta, nunca la vi despejada como hoy, y mal porque se ve que sólo les enseñan a usar la desmalezadora, no saben distinguir plantas de malezas y arrasan con todo. Quedó parejito, ni una planta dejaron. Mis pobres calas que regué en esta sequía primaveral, que me habían dado un par de flores, las que a veces son llevadas por los caminantes, desaparecieron. No quedó nada, solo la esperanza de que resurjan de sus raíces. Me parece que sería bueno que esta gente trabajadora supiera un poco más de jardinería. No digo que sepan el nombre científico de las plantas pero sí que puedan distinguirlas de las malezas. Agradezco a la Municipalidad la limpieza de las veredas pero insisto con un pequeño curso de conocimientos sobre jardinería. Todos podemos mejorar con el tiempo.




































