En esta época de dificultades económicas, de escasez de recursos públicos y de mayores demandas sociales, desarrollar la participación ciudadana a través de la cultura constituye una respuesta eficaz para el progreso de una mejor calidad de vida individual y colectiva. La reciente inauguración del complejo público cultural Plataforma Lavardén es la demostración de una gestión cultural llevada a cabo con actitud abierta, innovadora, experimental. Un estilo de hacer política cultural en el Estado y en la sociedad, donde las mayorías populares son quienes más necesitan de esta institucionalización. Sin entrar en consideraciones sobre la definición del concepto de cultura que escapa al contenido de estas líneas, deseo expresar que la tarea que viene desarrollando la ministra de Innovación y Cultura de la provincia, Chiqui González, y su equipo de colaboradores, resalta el lenguaje común, potencia la convivencia social, promueve iniciativas creativas y expresa los sentimientos colectivos e individuales que valoran la cultura como patrimonio de la comunidad.






























