Ni bien terminó la tormenta, en una acción coordinada y simultánea (¿raro, no?) se produjeron una veintena de piquetes. Quienes trabajamos y no pudimos pasar también sufrimos las consecuencias del meteoro y sin embargo no molestamos a nadie. Jesús enseñaba: "Si tu hermano tiene hambre, no le des un pescado, enséñale a pescar". Yo sé que los socialistas son ateos, pero no se necesita ser religioso para comprender la metáfora; es simple sentido común. Yo digo, en lugar de darles porque sí dinero para que después compren motos o regalarles chapas y colchones para que los salgan a vender, ¿por qué no los mandan a recoger las ramas caídas y de paso les pagan con lo que supuestamente necesitan, en lugar de estar eternamente parasitándonos a los contribuyentes? Tenemos que esperar que el piso las recicle con el tiempo o que los 14 empleados de Parques y Paseos terminen dentro de seis meses. Claro, es por todos sabido que proponer que trabajen a los piqueteros es ofenderlos, porque son "hermanos que tienen hambre" y además se podrían piantar muchos votos.


































