Desde hace algunos días observo que en el microcentro se están instalando contenedores para residuos de 30 centímetros de diámetro en veredas que no superan el 1,60 metro de circulación. Queda muy poco espacio para poder circular con una silla de ruedas por ese sector. A esto se suma que las columnas indicadoras de paradas de colectivos también obstruyen el paso y sobre las cuales también se han instalado contenedores de residuos, como en calle San Luis casi Maipú, donde, apenas cinco metros hacia adelante para San Martín, hay una obra en construcción con su vereda rota. Me gustaría saber quién es el genio que dispuso esa localización cuando nos llenamos la boca hablando de inclusión para los discapacitados. Yo soy una persona muy inocente, pero amigos míos que son muy mal pensados dicen que debió haber un pingüe negocio con quien los fabricó y los instaló sin tener siquiera el mínimo respeto por personas con discapacidad. Hace unos años se instalaron recipientes contenedores similares pero de acero inoxidable que no duraron ni un año, molestaban a los pasajeros y no cumplían su función (¿habrá habido en aquel momento otro negocio con quien los fabricó e instaló?). Por último: ¿a nadie se le ocurrió instalar los indicadores de paradas de colectivos sobre calles angostas en forma circular, elevados y adosados sobre los frentes de las propiedades de manera de no entorpecer más la circulación?






























