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Comienza la campaña de verano para abastecer a las bases en la Antártida

Los meses que van de noviembre a abril se aprovechan para la provisión de las bases y el traslado de tropas en un territorio que permanece hostil e inaccesible durante gran parte del año.

Domingo 25 de Enero de 2015

La llegada del verano es el principal acontecimiento en el continente antártico. Los meses que van de noviembre a abril se aprovechan para la provisión de las bases y el traslado de tropas en un territorio que permanece hostil e inaccesible durante gran parte del año. Una comitiva oficial, llegará hoy temprano a la base Marambio para inaugurar simbólicamente las tareas de la 111 campaña de verano. El operativo tendrá un objetivo extra: se pondrán en marcha las tareas para que la base Petrel funcione durante todo el año, para realizar la trasferencia de pasajeros y cargas del Programa Antártico Argentino, de otros países y buques turísticos.

El ministro de Defensa, Agustín Rossi, encabezará el grupo que durante la mañana pisará la pista de la base Marambio.

De la campaña antártica de verano depende la supervivencia de las bases argentinas. Del operativo participan unas 1.500 personas. Son los científicos que permanecerán todo el año en las bases y los encargados de la logística para el recambio de las dotaciones, el traslado de personal, y el abastecimiento de víveres, materiales y combustibles.

Además, se llevarán a las bases vehículos especiales para la nieve como sexticiclos, motos de nieve, muskegs (vehículos con orugas para trasladarse sobre nieve o hielo), máquinas viales y botes inflables Zodiac. Además, se proveerán materiales de construcción y equipos como cisternas, generadores, motores y máquinas mezcladoras.

Traslado. Personas y carga viajarán por aire y mar. Un buque polar ruso, el Vasiliy Golovnin, reemplaza al rompehielos de bandera nacional Almirante Irízar, sometido a reparaciones después del incendio que lo afectó severamente en 2007. Se esperaba que el Irízar estuviera listo para participar de esta campaña, pero deberá esperar otro verano.

Junto al Golovnin y sus helicópteros Kamov 32, se emplearán el aviso ARA Suboficial Castillo y el transporte ARA Canal Beagle que complementarán tareas de apoyo y enlace. Se emplearán además durante esta campaña dos aviones Hércules C-130, un avión Twin Otter, dos helicópteros de transporte MI-17 de fabricación rusa (recientemente incorporados a la Fuerza Aérea) y un Bell 212.

Luego de cumplir con el abastecimiento, al ARA Canal Beagle le quedará la tarea de recolectar los residuos producidos en las bases y trasladarlos al país para su disposición final, como lo indican las normas del Tratado Antártico relativas a la conservación del ambiente.

Despliegue de envergadura. Según destacan desde el Ministerio de Defensa, la magnitud de esta campaña convierte al Programa Antártica Argentino en el de mayor despliegue en el continente helado.

Cada campaña de verano persigue distintos objetivos. Uno de los de este año es iniciar los trabajos para convertir a la base Petrel en un asentamiento permanente. Ubicada sobre la isla Dundee, a 80 kilómetros al norte de Marambio, la base funciona de modo temporario desde 1952.

Se proyecta que sus instalaciones sirvan para la trasferencia de pasajeros y cargas para el Programa Antártico Argentino y eventualmente programas de otros países y buques turísticos. Para ello se desarrollará un muelle y una pista de aterrizaje que la conectará con Ushuaia.

La Petrel está casi frente a la base Esperanza, y cuenta con una pista de aterrizaje algo más larga y un inmenso hangar operativo, pero su estado no es óptimo.

Para estar operativa todo el año la base Petrel requiere trabajos de acondicionamiento de construcciones y servicios antiguos de modo de adecuarlos a los protocolos de seguridad modernos.

Expertos coinciden en que la dificultad que presenta la base Petrel es que su rada, el fondeadero y alrededores permanece cerrada por los hielos hasta bien entrado el verano y es uno de los primeros puertos de los alrededores en ser cerrado.

Por su parte, Prefectura estudia la reactivación y modernización científica de su base Brown, así como la demolición de instalaciones obsoletas y el retiro de estructuras históricas, además la adecuación de terrenos para futuras construcciones en una topografía difícil, pero de acceso marítimo fácil y muy visitada por los buques de turismo, por lo que la imagen de ése énclave es importante ante la comunidad mundial.

La última base permanente creada en la Antartida fue la Belgrano II en 1979. Las instalaciones de investigación científica que la componen se levantan en un afloramiento rocoso en un glaciar en la bahía Vahsel, sobre la costa Confín en la Tierra de Coats, frente al mar de Weddell en la meseta polar, a 1.300 kilómetros del polo sur.

Argentina es el país que mayor presencia ininterrumpida mantiene en la Antártida. La bandera nacional se izó por primera vez allí en 1904.

También es el país que más bases tiene en el continente blanco; seis son permanentes (Orcadas, Marambio, Carlini (ex Jubany), Esperanza, San Martín y Belgrano II) y siete son temporarias (Brown, Matienzo, Primavera, Cámara, Melchior, Petrel y Decepción).

Con una dotación de 48 personas, la base Marambio, perteneciente a la Fuerza Aérea, es la más poblada. La base Esperanza tiene el mayor asentamiento de civiles, actualmente viven allí siete familias, mientras que el resto de las bases tienen una dotación de entre 20 y 26 personas.

Para las bases transitorias, la dotación no supera las 15 personas que permanecen realizando tareas de acondicionamiento y mantenimiento de las instalaciones hasta marzo.

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