Edición Impresa

Central: El recambio que Russo produjo en el equipo vino de la mano de los triunfos

Las alarmas sonaron prácticamente desde el inicio del torneo sin solución de continuidad. Hasta que el equipo, de golpe y porrazo, comenzó a obtener resultados positivos hasta hoy. Pero no...

Viernes 05 de Abril de 2013

Las alarmas sonaron prácticamente desde el inicio del torneo sin solución de continuidad. Hasta que el equipo, de golpe y porrazo, comenzó a obtener resultados positivos hasta hoy. Pero no fue el único toque de alerta que tuvo el Canalla en este ciclo. Hubo otro. Fue cuando el equipo perdió frente a Central Córdoba, en su debut en la Copa Argentina. Claro, ese partido no significó ningún retroceso en el campeonato de la B Nacional, pero sí produjo cierto malestar en el entrenador Miguel Angel Russo, ya que había utilizado esos 90 minutos para darles rodaje a aquellos futbolistas que no venían teniendo continuidad. ¿Por qué la preocupación? Porque se pensó que el equipo estaba lejos de contar con un recambio lo suficientemente aplomado para ser utilizado en lo que comenzaba a ser la recta final hacia el ascenso. No fueron muchos los cambios que el técnico auriazul debió instrumentar de manera obligada a partir de ese momento, pero a juzgar por los resultados, ese recambio terminó funcionando. Todavía falta la parte más dura, los últimos encuentros, pero Central cuenta con el aval de los números para que la cosa no resulte tan traumática.

Después de aquel encuentro frente al Charrúa, Russo se vio en la obligación de cambiar figuritas en tres partidos. Y en la sumatoria utilizó cuatro jugadores, todos ellos titulares aquel 22 de febrero en Chaco.

Tranquilamente pueden tomarse como escasos los cambios que el DT tuvo que hacer. Pero existieron. Y el dato es implacable: en todos esos partidos (fueron tres) en los que tuvo que echar mano a los jugadores que en la consideración estaban en segunda línea, el equipo ganó.

El ejemplo más claro fue lo que ocurrió en Tucumán, en la trabajosa y alocada victoria frente Atlético, donde la necesidad de cambiar fue más pronunciada. En aquella oportunidad se habían caído Mauricio Caranta, Javier Toledo (ambos por lesión) y Nahuel Valentini (suspensión). Por eso tuvieron que saltar al campo de juego Gastón Pezzuti, Néstor Bareiro y Carlos Casteglione, respectivamente.

Pero antes de eso también hubo otros casos. Porque Antonio Medina y Hernán Encina no pudieron estar contra Nueva Chicago (ingresaron Bareiro y Federico Carrizo), mientras que frente a Patronato fue Franco Peppino el ausente y por quien otra vez jugó Casteglione.

Es indudable que algunos respondieron por encima de otros. Bareiro es un ejemplo. Es que el papel del paraguayo fue determinante tomando como parámetro lo apenas discreto que aportaron Pezzuti Y Casteglione.

El resto (Lazo, Talamonti, Rivarola, Freitas, Enrique, Gagliardi y Coniglio) todavía no tuvo chances de demostrar, al menos desde la titularidad, que pueden estar a la altura de las circunstancias, pero teniendo en cuenta la cantidad de jugadores que están con cuatro y tres amarillas a más de uno le puede aparecer esa posibilidad.

Hasta aquí aquellas alarmas que sonaron después de Central Córdoba quedaron en la nada. Se trató de un llamado de atención, pero no más que eso. La tranquilidad con la que cuenta Russo es la gran diferencia que su equipo sacó con los que hoy marchan en la cuarta colocación, pero también lo debe dejar tranquilo que, por más que no hayan sido muchas veces, cuando tuvo que buscar alternativas, la estructura del equipo no se resintió, al menos desde los resultados, que hoy es lo que más importa.

 

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS