Edición Impresa

Central Córdoba se despidió de la peor manera de la Primera B

El charrúa perdía y se suspendió por agresión a los propios jugadores charrúas. El descenso es un hecho.

Domingo 28 de Abril de 2013

La bochornosa despedida de Central Córdoba de la Primera B estaba preanunciada. Sólo falta que en los escritorios le den por perdido el partido que Los Andes le ganaba ayer por 1 a 0 y que se suspendió faltando 15' cuando supuestos hinchas de Tablada rompieron el alambrado, invadieron el campo de juego y hasta intentaron agredir a Facundo Fabello. El descenso se consumó, como se preveía, a cuatro fechas del cierre del campeonato y de la peor manera, en un club donde desde hace tiempo reinan las amenazas, se acumulan las deudas con los jugadores y se adoptan decisiones desacertadas en materia futbolística.

Con el regreso a la C después de un año en la divisional superior, casi que no interesa que ayer Central Córdoba no jugó tan mal y dispuso de alguna que otra opción para convertir, hasta que la expulsión de Alejandro Fiorina por una patada infantil sobre el cierre de la primera etapa empezó a definir la suerte charrúa.

La pérdida de la categoría no se perdió ayer, ni siquiera por el gol de Cereseto que debió ser anulado porque el delantero empujó a Luciano Castro cuando éste intentaba sacar el balón sobre la línea.

Todo eso es anecdótico. Hacía tiempo que el Charrúa estaba condenado. Ayer fue el día en que se ejecutó la sentencia. Y con escándalo, por culpa de los que presumen ser más hinchas que los demás. Treparon al alambrado, lo rompieron y se metieron en la cancha. Inmediatamente, uno de ellos fue en busca de Facundo Fabello, que se lo sacó de encima y le dio una patada cuando estaba en el piso. A pocos metros, otros compañeros se trenzaban con los invasores.

A esta altura no parece casual que Fabello haya sido uno de los apuntados si se recuerda que tiempo atrás fue amenazado de muerte con la recomendación que le diera la pelota a un jugador cuyo padre tiene mucho peso en el club, aunque no es dirigente.

No extraña entonces semejante desenlace. Los resultados no fueron el único desencadenante. En todo caso, hubo otras razones de mayor peso. A los responsables les tocará hacerse cargo.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS