El ex intendente Héctor Cavallero materializó ayer en el Concejo Municipal las
denuncias públicas que venía realizando sobre lo que él considera "la colapsada situación económica
y financiera" de la Intendencia rosarina. Lo hizo ante los presidentes de cada bloque, pero con la
ausencia del presidente del cuerpo, Miguel Zamarini, de los ediles oficialistas y del ARI. Dijo que
unos 83 millones de pesos de los fondos especiales, que deberían ir a obras públicas, se usaron
para paliar el déficit de las arcas oficiales y estimó en unos 53,7 millones de dólares la deuda
externa del municipio. Desde el Ejecutivo se refutaron todos los puntos del polémico documento.
Cavallero llegó al Palacio Vasallo a media mañana con un informe de diez
carillas en el que adjuntó una planilla detallada de los subrubros de fondos con afectación
específica ejecutados por el Ejecutivo en 2007. Lo recibieron los integrantes de la comisión de
Labor Parlamentaria, integrada por representantes de todos los bloques. Pero como era de prever,
pegó el faltazo el bloque socialista en pleno, y el mismo Zamarini.
El documento pone en duda el destino de partidas que fueron asignadas
previamente a gastos puntuales, y propone que desde el Palacio Vasallo se monitoree, entre otros
rubros, si el Ejecutivo gastó más de 46 millones de pesos de la Caja de Jubilaciones y Pensiones de
la Municipalidad, y otros 19 millones de pesos del Seguro Mutual y Subsidio Jubilatorio para tapar
un colapso financiero.
Cavallero sostiene que unos 82.804.457,01 millones de pesos que debieron
utilizarse para la ejecución de pavimentos, desagües pluviales, redes de gas, insumos para salud,
emergencia sanitaria o el programa Promusida, entre otras áreas, se habrían girado para balancear
las cuentas oficiales.
Zamarini ausente. El paper quedó en manos de los ediles, quienes se
comprometieron a indagar y cotejar con las áreas de Gobierno la entidad de los números
aportados.
Dieron el presente Luisa Donni (Frente para la Victoria), María Eugenia Bielsa
(Encuentro por Rosario), Alfredo Curi (Progreso Social), Daniel León (UCR), Jorge Boasso
(Intransigencia y Renovación Radical) y Osvaldo Miatello (justicialismo) en reemplazo de Zamarini.
Hubo un cuestionamiento generalizado a la ausencia del presidente del cuerpo.
"Es una falta de respeto, me decepcionó. Demostró que se debe a su bloque y no
al cuerpo legislativo", opinó León. Para Donni, se trató de "una descortesía" y Curi dijo que "en
un ámbito de la democracia pareció poco serio que no estuviera Zamarini". Boasso, en tanto, dijo
que "sería sano que la Auditoría General de la Nación intervenga y dictamine" y evaluó como "una
actitud antidemocrática" la ausencia de Zamarini.