Cuatro de cada diez rosarinos acuerdan con la despenalización de la tenencia de
drogas en general, y el número aumenta a casi cinco de cada diez si se trata de despenalizar la
tenencia de marihuana. Las cifras se desprenden de un sondeo de opinión realizado por el Centro de
Estudios en Drogadependencia y Sida de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) que se presentará
oficialmente hoy, a las 10, en la Sede de Gobierno de la UNR (Maipú 1065), y que se llevó adelante
en el marco de la campaña "Ni faloperos ni drogadictos. Ciudadanos" que también desarrolla el
centro de estudios.
"La idea es instalar el concepto del usuario de drogas como ciudadano con
derechos, al tiempo que la encuesta intenta dar una idea aproximada de la opinión de la población
rosarina en un momento donde se está dando un debate a nivel nacional sobre la despenalización",
explicó ayer a LaCapital la directora del Ceads y coordinadora general del estudio, Silvia
Inchaurraga.
La especialista recordó que "en poco tiempo más se espera el fallo de la Corte
Suprema de Justicia de la Nación sobre esta problemática, algo que también se discute en el
Ejecutivo Nacional" (ver aparte).
Resultados. El estudio consistió en entrevistas a mil rosarinos de entre 15 y 60
años, con un promedio de 27 años, y de los cuales el 58 por ciento eran varones. De ese total, el
40,9 por ciento dijo estar de acuerdo con la despenalización de la tenencia de drogas en general y
consideró que esta medida ayudaría a la prevención del sida entre los usuarios. Pero si sólo de
marihuana se trata el porcentaje de consultados a favor de la despenalización aumenta al 47 por
ciento.
"Es indudable que la marihuana está socialmente más aceptada que otras drogas.
Hace diez años la brecha entre quienes estaban a favor de la despenalización en general y de la
marihuana en particular era mucho mayor y ahora se achicó considerablemente", indicó
Inchaurraga.
La especialista indicó además que "el achicamiento de esta brecha es importante
porque indica que las personas que adhieren tienen más en claro los fundamentos de la
despenalización, que están vinculados al derecho a la salud y el derecho a la privacidad del
usuario, entendiendo el consumo de droga como una conducta individual, sea cual sea la droga que
utilice".
Lo cierto es que los más proclives a la despenalización fueron los encuestados
más jóvenes, ya que entre el 54,8 por ciento que se manifestó en contra se observó a "los mayores
de 40 años, en algunos casos aferrados a viejos discursos", se detalla en el estudio.
Discriminación. Otro dato relevante que arrojó el sondeo es que casi el 80 por
ciento de los consultados considera que los usuarios de drogas son discriminados, lo que evidencia
"la situación de vulnerabilidad de estos sectores de la población que son excluidos tanto del
sistema educativo y en el mercado laboral como de los servicios de salud".
Es más, el 90 por ciento también se manifestó de acuerdo con el eslogan de la
campaña que lleva adelante el Ceads: "Ni faloperos ni drogadictos. Ciudadanos".
"A través de esta respuesta se puede visualizar un consenso generalizado
respecto de que los usuarios de drogas son discriminados. Y también muestra que hay gente que
percibe en torno a este tema problemas vinculados a los derechos humanos de los usuarios",
consideró Inchaurraga.
Además, si la problemática se analiza exclusivamente desde el punto de vista del
acceso de los consumidores a los servicios sanitarios, más del 60 por ciento de los encuestados
indicó que mantener la penalización de la tenencia de drogas para el consumo "dificulta el acceso a
los servicios de salud".
Lectura crítica. Al mismo tiempo, sobre los tratamientos obligatorios para los
consumidores, contemplados en la ley nacional 23.737, el 54 por ciento se manifestó en desacuerdo
y, de este porcentaje, la mitad consideró que el tratamiento debe ser una decisión propia del
usuario. "Hay que destacar —apuntó la coordinadora del estudio— que las mismas personas
que se manifiestan en desacuerdo con la despenalización mantienen una lectura crítica sobre la
realización de tratamientos obligatorios. Ese también en un punto más que importante a tener en
cuenta en el análisis".