Hay al menos un millón de jubilados en condiciones de reclamar a la Ansés el ajuste de haberes que nos fueron mal liquidados, no por error sino por disposición del propio Estado. De ese millón ya han ingresado a los tribunales federales al menos cien mil demandas, y siguen entrando a razón de ocho mil mensuales. Los juzgados han colapsado, al punto que ya no tienen espacio físico donde almacenar más expedientes. Ni la Ansés ni los tres poderes del Estado podrán resistir que sigan entrando reclamos, con lo cual la situación de colapso y de parálisis del sistema tiende a ser permanente. La Corte Suprema de Justicia ya estableció precedente en el caso Badaro, con lo que es cuestión de tiempo que todos los casos se resuelvan en el mismo sentido. Me permito sugerir lo siguiente: la Ansés tiene toda la información de cada caso mal liquidado, de manera que puede calcular a cuánto asciende su deuda. Mi propuesta es que hagan un plan para regularizar esta deuda con bonos de hasta 10 años, y que estos bonos cancelen los que recibieron de las AFJP, que son de menor plazo. Quizá algún candidato pueda hacer suya esta propuesta e incluirla en su plataforma para las próximas elecciones.






























