Buzos de una empresa aseguradora internacional tratarán de rescatar 6.900 kilogramos de lingotes de oro y plata de un buque de bandera chilena hundido en enero último en la boca oriental del estrecho de Magallanes, según indicó ayer el presidente de Fomento Minero Santacruceño (Fomicruz), Miguel Angel Ferro.
El Polar Mist (Niebla Polar) "había zarpado el 15 de enero de Punta Quilla, Santa Cruz, hacia el puerto chileno de Punta Arenas", dijo Ferro, también vicepresidente de Cerro Vanguardia. Esa empresa la conforman Fomicruz, socia minoritaria, y Anglogoldashanti.
La Prefectura argentina explicó que el Polar Mist está hundido a 51,9 grados de latitud sur y 0,67 grados de longitud oeste.
Ferro informó que "esa carga pertenecía a las mineras Cerro Vanguardia y a Triton, que explota la mina Manantial Espejo, a inaugurarse el 12 de marzo en Gobernador Gregores. Este era el primer envío de Tritón".
Carga asegurada. "La carga está asegurada, por lo cual la provincia no pierde nada, y la aseguradora internacional enviará buzos para recuperar la carga", dijo el empresario de Fomicruz.
El valor de la carga equivale de 10 millones a 20 millones de dólares. Su destino eran Suiza, donde procesan el "doré", material de oro y plata, en lingotes.
El naufragio del pesquero convertido en carguero, de 23 metros de eslora (largo), fue reportado por un helicóptero de la Armada que rescató a siete tripulantes y un pasajero antes que el navío zozobrara a causa del embate de olas de siete metros de altura y vientos de 140 kilómetros por hora. Estaba a 37 kilómetros al norte de Punta Dungenes.
La Armada y el Ministerio de Defensa indicaron que un helicóptero Sea King partió de Río Grande, se ubicó sobre el pesquero y rescató a las ocho personas. Luego aterrizó en el aeropuerto de Río Gallegos.
Según la revista chilena ¿Qué Pasa?, el capitán del Polar Mist, Patricio Olivares Huerta, había pedido ayuda por radio cuando estaba a unas 20 millas náuticas de Punta Dungenes, 35 kilómetros al noroeste de Punta Arenas.
El helicóptero "no logró posarse en el buque y los marinos se tiraron al mar para ser rescatados", se precisó. Dos horas después, llegó al lugar la nave Beagle y halló al Polar sin tripulación y con su motor en marcha, lo que "llamó la atención porque en este tipo de operativos se suele detener los motores y tratar de anclar la nave para no perder la posición", se indicó.
Cuando el Beagle remolcaba el barco con destino a Punta Arenas, la Armada argentina ordenó llevar la nave a Río Gallegos. Pero, tras unos kilómetros de navegación, el Polar Mist comenzó a escorarse y a hacer agua hasta hundirse. l (Télam)