Una misa solemne en Calcuta abrió ayer la conmemoración del centenario del nacimiento de la Madre Teresa, la santa de los pobres, que dedicó su vida a ayudar a los desheredados de las barriadas de esa ciudad superpoblada del este de la India.
La misa, presidida por el cardenal Telesphore Placidus Toppo, fue oficiada en la sede de la congregación de las Misioneras de la Caridad, fundada por la Madre Teresa en 1950.
Durante la misa, a la que asistió un millar de personas, leyeron un mensaje del Papa Benedicto XVI. Cientos de fieles estaban congregados en el exterior de la capilla por falta de espacio.
“Confío en que este año sea para la Iglesia y el mundo una ocasión de alegre gratitud hacia Dios por el inestimable don que la Madre Teresa hizo durante su vida y que sigue actuando a través del cariñoso e incansable trabajo de sus hijos espirituales”, escribió el Papa. Al término de la celebración, sus sucesoras, Sor Nirmala y la actual presidenta de la congregación, Sor Prema, soltaron palomas en señal de paz y de compasión.
Escolares, turistas y voluntarios, algunos de ellos con ramos de flores o cirios, se congregaron frente a la tumba de la Madre Teresa en la sede central de las Misioneras de la Caridad, la orden de religiosas que fundó en 1950 en la ciudad de Calcuta.
La conmemoración, que se prolongará durante un año, incluirá distribución de alimentos entre los pobres, un festival de películas sobre su vida y obra, el lanzamiento de un nuevo tren llamado Expreso de la Madre y sesiones de oración interreligiosas.
“Su vida y obra sigue siendo una inspiración para jóvenes y viejos, ricos y pobres, de todos los estratos de la vida, religiones y naciones”, proclamó la hermana Mary Prema, la religiosa que ahora dirige las Misioneras de la Caridad.
Calcuta inaugurará también el festival internacional de cine Madre Teresa, con documentales y películas sobre su vida.































