Hace más de tres años escribí una carta sobre el mal estado de mantenimiento que presentaba nuestro querido bulevar Oroño, en el tramo que va desde su nacimiento hasta la
avenida Pellegrini. Nada se ha hecho para mejorarlo. Es uno de los bulevares más lindos del mundo, pero está muy descuidado. Representa un orgullo para la ciudad, admirado por los turistas que nos visitan. Sería de desear que la Dirección de Parques y Paseos de la Municipalidad de Rosario encare un plan de mejoramiento y embellecimiento integral. Tiene una de las mejores especies arbóreas pero están descuidadas, con gran cantidad de claveles del aire, parásitos en sus ramas, que terminan por secarlas, palmeras rotas y secas con cintas plásticas de pancartas, canteros con césped inexistente, plantas con raíces a flor de tierra, paseo vereda central roto con ciclistas adultos que la transitan, gran cantidad de excrementos de perros y de aves en zonas de dormideros, luminarias rotas y apagadas. Espero y deseo que las autoridades y reparticiones municipales que les compete tomen nota de este reclamo en bien de la ciudad.































