Por lo menos 40 muertos, más de 1.000 desaparecidos y unas 170 mil personas sin casa son el saldo trágico de las grandes inundaciones que se producen en el nordeste brasileño.

Por lo menos 40 muertos, más de 1.000 desaparecidos y unas 170 mil personas sin casa son el saldo trágico de las grandes inundaciones que se producen en el nordeste brasileño.
En los municipios de Pernambuco y Alagoas, los más afectados, muchas personas permanecen aisladas a la espera de rescate. Los esfuerzos realizados por la Fuerza Aérea Brasileña han dado resultados escasos: sólo lograron rescatar a 44 personas. Esto se debe a las pésimas condiciones del tiempo que obstaculizan la llegada de la ayuda y el salvamento.
El gobierno federal envió tropas del Ejército para ayudar a las fuerzas policiales.
Las imágenes revelan un nivel de destrucción de viviendas parecidas con las causadas por grandes terremotos. En varios pueblos, las calles fueron invadidas por el lodo que llegó a medio metro de altura. Otros pueblos están sumergidos bajo el agua y apenas se distinguen los techos de las casas.
Un municipio fue cubierto por el agua luego que una represa localizada en la entrada se derrumbara por la presión del caudal del río. La causa de la catástrofe es el fenómeno climático de de La Niña. Aunque aparece cada cuatro años, esta vez los especialistas dicen que ha asumido proporciones extremas frente a otros períodos. El presidente Lula da Silva, anunció ayer una ayuda de 100 millones de reales (56 millones de dólares) para las víctimas del fenómeno.
Lula se reunió por la mañana con los gobernadores de los estados afectados —Alagoas y Pernambuco—, donde hasta el momento han muerto más de 40 personas por el temporal, que además ha causado más de 1.000 desaparecidos y dejado 100.000 personas están sin hogar.
Según el Ministerio de Planeamiento, las autoridades de ambos estados ya recibieron estos días cada una alrededor de 12 millones de dólares con carácter de emergencia, y el resto será transferido cuando envíen un informe detallando los daños.
Esta ayuda forma parte de un paquete adoptado el mes pasado por el gobierno federal de 670 millones de dólares a los estados víctima de catástrofes naturales.
El gobierno también anunció el envío de más de 75.000 canastas básicas, además de medicamentos y material de primeros auxilios para las víctimas.
Alertas. Mientras, el Centro de Operaciones de Emergencia (COE) incrementó alertas en 16 de las 32 provincias de República Dominicana por las intensas lluvias que caen desde el fin de semana y que dejan unas 575 personas damnificadas.
El COE emitió una alerta roja para la provincia de San Juan de la Maguana y amarilla para las provincias Elías Piña, María Trinidad Sánchez, Samaná, La Altagracia, Hato Mayor, El Seibo, San Pedro de Macorís, La Romana y San Cristóbal.
Asimismo, mantuvo alerta verde en las provincias Espaillat, Monseñor Nouel, Duarte, Monte Plata, Santo Domingo y el propio distrito nacional dominicano.
Según anticipó la institución, la onda tropical seguirá provocando desde hoy y hasta el sábado, por lo menos, aguaceros de moderados a fuertes, que estarán acompañados de algunas tormentas eléctricas. l (Télam y DPA)


