El envión de empatar en la última pelota el superclásico le sirvió a Boca para quedarse con este clásico que le presenta San Lorenzo como una sombra negra, a la que los xeneizes supieron no dejarla avanzar ni cinco minutos. Y fue victoria cómoda, más allá del 3 a 1 que marcó la chapa final, un marcador que les permitió a los dirigidos por Falcioni romper una racha de cinco partidos sin victorias y mantenerse expectantes esperando qué pasa con Newell's y Vélez (ya ganó), al que sueñan con arrebatarles el lugar de privilegio del torneo Inicial, a seis fechas del final. Mientras que el equipo ahora dirigido por Pizzi no logra ganar y sigue en zona de descenso.


























