El aeropuerto de San Carlos de Bariloche puso en funcionamiento ayer equipamiento que le permite medir las partículas de cenizas en suspensión en la zona, de modo tal que se podrá dar asistencia a las aeronaves con la mayor calidad y seguridad, según aseveraron autoridades.
Bariloche es una de las ciudades más afectadas por las cenizas del volcán Puyehue, cuya erupción del 4 de junio de 2011 creó impedimentos insalvables para la aeronavegación del área.
El Instituto de Investigaciones Científicas y Técnicas para la Defensa (Citedef) desarrolló y construyó cinco equipos del tipo Lidar que se valen de fotómetros para medir el volumen y concentración de cenizas.
Se explicó que estos dispositivos configuran una herramienta de medición de cenizas que posibilitará al Servicio Meteorológico Nacional disponer de datos precisos para determinar su altura y alcance en los aeropuertos y suministrar esos datos a las compañías de aviación.
El gerente de Ciencias del Citedef, Eduardo Quel, señaló que el sistema Lidar, la tecnología central aplicada, comenzó a desarrollarse para medir la presencia de ozono en la atmósfera en el sur del continente.
"A partir de junio de 2011, con la erupción del Puyehue, centramos los estudios en la Patagonia norte y junto a la Agencia Japonesa de Cooperación Internacional desarrollamos los equipos para instalar en Bariloche y la región", agregó.
Entre otros instrumentos, detalló, se instaló un fotómetro solar, el quinto del país, que integra una red internacional de 500 que "colaborará" con el Lidar en la observación del tipo de partículas volcánicas que hay en la atmósfera.
"En los próximos dos meses vamos a instalar otros instrumentos, muy avanzados, para perfeccionar aún más estas observaciones", afirmó Eduardo Quel. l (DyN)