El profesor entra al aula arrojando un objeto blanco que describe una parábola y da contra el pizarrón. "Soy un esclavo de la tiza", dijo. "Hace décadas que doy clases. Hoy estoy para hablarles de ciencia". Esto cuenta un testigo que asistió a la conferencia de Peter, agregando que no sabía si el orador estaba improvisando mientras repasaba las ideas centrales dentro de su amplio bagaje de conocimientos, o si ya tenía estudiado el tema y lo mechaba con algunas curiosidades de la física y sus hacedores. Durante la dictadura militar, el presidente de facto Viola lo expulsó de una cátedra concursada. El texto justificativo del decreto presidencial 848/81 consideraba conveniente hacerlo "por causas de utilidad pública e interés general". En democracia, de a poco, retomó sus tareas a nivel de grado, posgrado, y dictando diversos cursos y conferencias para el público en general. Entre papeles perdidos encontraremos, en algún momento, la transcripción de una de sus conferencias sobre epistemología, dictada para profesionales en Ciencias Veterinarias. Allí se definió como "una oveja negra". Desconozco si con la alusión a la pécora de color oscuro desconcertó a los veterinarios, pero esa descripción nos aproxima bastante en esta mini modelización sobre Peter. Que sin buscar ser modelo para nadie, fue consecuente con lo que decía: por ejemplo, daba cursos de posgrado en forma gratuita, por respeto a su propia concepción de la universidad pública. En la 1ª Jornada sobre Acreditación de las Carreras de Ingeniería, una traviesa inquietud llegó en forma anónima a todos los expositores: "Ustedes como agentes de la globalización regida por los banqueros del sistema financiero internacional, ¿cuál es su concepción de Universidad, si es que tienen alguna?" Varios creyeron reconocer el pulso de Peter en la letra, otros reconocieron cierta "sutileza". Pero ni la barba espesa llegaba a taparle la sonrisa que lo delataba. Leía mucho, disfrutaba de la música, de las antigüedades y del buen vino. Se juntaba con sus amigos en míticos bares. Jugaba con desacostumbradas palabras, y dio clases hasta el último día. Este mes se cumple un lustro de la desaparición física —pero no de la Física— de Peter, que enseñaba introducción a la Ciencia, Mecánica Clásica y Teórica, Dinámica de Robots, Epistemología, e innumerables materias relacionadas. Junto con sus amigos, colegas y alumnos, dos placas recuerdan su paso por el IES 28 y la FCEIA (UNR).



























