Argentina es el país con mayor promedio de robos y, a la vez, con menores índices de asesinatos de América latina, según un informe que publicó el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud).

Argentina es el país con mayor promedio de robos y, a la vez, con menores índices de asesinatos de América latina, según un informe que publicó el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud).
Con una tasa de 973,3 robos cada 100 mil habitantes, Argentina está primera en el ranking, seguida por México con 688, Brasil con 572,7 y Uruguay con 456,6.
"Una de las principales lecciones aprendidas en la región, dice el informe, es que las políticas de mano dura no funcionan: la fuerte represión policial y penal a menudo ha coincidido con altos índices de criminalidad. Las experiencias analizadas confirman que un enfoque que proteja los derechos a una vida digna y la integridad física y material es la base de la seguridad ciudadana, que es un bien público al cual todas las personas deben tener acceso y, como tal, su provisión es responsabilidad del Estado, resalta". Asimismo, el informe destaca que Argentina posee los menores índices de asesinatos de la región.
El informe titulado Seguridad ciudadana con rostro humano, fue realizado por el mencionado programa de la ONU, en colaboración con especialistas y organizaciones no gubernamentales y aborda el problema de inseguridad en la región.
En el análisis de las estadísticas sobre los asesinatos en los países latinoamericanos, arroja que la Argentina tiene una de las tasas de asesinatos más baja.
Con menos de seis crímenes mortales cada 100 mil habitantes, las cifras argentinas son muy similares a las de Uruguay y apenas por encima de los registros en Chile.
La agencia de la ONU afirma que la violencia letal afecta desproporcionadamente a los jóvenes, dado que las tasas indican que la juventud latinoamericana sufre homicidios con una tasa superior al doble respecto al resto de la población.
En lo relativo a los robos, si bien nuestro país posee aún tasas elevadas, durante los últimos años se ha comenzado a revertir esta situación.
A la hora de hacer análisis, el Pnud usó, además de las estadísticas de cada país, la percepción del delito de los habitantes de la región para estudiar el impacto de la inseguridad.
Uno de los indicadores utilizados para medir la percepción del delito es el porcentaje de personas que han cambiado sus lugares de recreación por temor a sufrir delitos. Allí, Argentina junto a Chile y Panamá son los países que menos han modificado sus hábitos recreativos a causa del delito.


