De golpe apareció el primer contratiempo para Eduardo Coudet de cara al partido del domingo. Es que Pablo Alvarez, quien tenía chances de ingresar al equipo ya quedó descartado por un desgarro. De esta forma, Víctor Salazar seguirá actuando como marcador de punta por derecha. De cara a los posibles once el DT canalla aún no ensayó nada, pero debe aguardar por la evolución de Nery Domínguez, quien arrastra una sobrecarga en el aductor. No obstante el optimismo es total y todos creen que el volante central llegará en óptimas condiciones.
El retorno a los entrenamientos de ayer deparó la sorpresa de que Alvarez estaba con molestias (ante Arsenal ingresó a los 84’). Ayer por la tarde le realizaron los estudios pertinentes y se determinó que lo que padece es un desgarro en el isquiotibial izquierdo, por lo que se perderá no sólo el clásico, sino algunos partidos más.
Lo de Nery Domínguez lo toman con calma. Hay una contractura en el aductor que altera en principio la rutina, pero que, creen, no traerá consecuencias mayores. Si todo va bien, el volante central tal vez se entrene de manera diferenciada algunos días más, pero estaría en condiciones. Por las dudas, el Chacho sabe que puede contar con Damián Musto, quien en principio ocuparía un lugar en el banco si es que Coudet opta por un esquema con enganche y dos puntas, con Marcelo Larrondo como acompañante de Marco Ruben.
Después, César Delgado, por su experiencia, podría ganarle la pulseada a Walter Montoya. Pero son detalles que el DT deberá analizar durante la semana.



























