Tengo un hermano jubilado que está siendo objeto de una estafa por medio de un sobrino insolvente, quien nunca trabajó a pesar de sus 45 años. Este comportamiento lo ha realizado en connivencia con un escribano inescrupuloso. Así han llegado a fraguar una venta por medio de un ardid, para que el departamento de mi hermano pase a manos del sobrino, tras una supuesta venta. Esto se debe a que, tras la muerte de su padre se agravó su insolvencia. Es tan aberrante el hecho que el departamento interno, sito en 9 de Julio al 500, lo habría comprado por la suma de 80 mil pesos, de los que mi hermano nunca vio ni un peso. Figuran como testigos de que él recibió el dinero, la esposa de mi sobrino y la señora del escribano, siendo que mi hermano nunca ha estado presente. Mi hermano es de una de esas personas que trabajaron toda la vida. Fue empleado del Jockey Club, y hoy cuenta con 85 años. Gracias a un préstamo del Banco de la Provincia de Santa Fe, adquirió su vivienda, pagando durante 25 años. Gracias a eso goza de la tranquilidad que le brindan sus años y, al ser soltero, los únicos herederos serían sus hermanos, que somos tres, cada uno con su propiedad. Toda esta situación la hago pública, ante mi indignación por el hecho manifiesto, parte de una sociedad corrupta.






























