El cáncer amenaza con abrumar a los países pobres y los gobiernos deberían organizar el tipo de respuesta global conjunta utilizado para combatir la epidemia de sida, indican los especialistas. Pero, las naciones ricas se han valido de medicamentos efectivos, médicos altamente entrenados y políticas para despertar conciencia, prevención y controles para volver al cáncer una condición manejable.
En los países pobres, los fármacos contra el cáncer y el conocimiento de los especialistas sobre la enfermedad son escasos, la dolencia sigue resultando casi siempre letal.
“Se estima que el cáncer es una enfermedad de los ancianos, ricos, de gente del norte, occidentales, pero para 2020 el 70 por ciento de los nuevos casos de cáncer serán en el mundo en desarrollo”, dijo David Kerr, oncólogo de la Oxford University, en Gran Bretaña.
En tanto, sólo alrededor del 5 por ciento de los recursos globales para el cáncer se destinan a países en desarrollo, donde es extremadamente bajo el conocimiento sobre la prevención de la enfermedad y sobre cómo administrar las medicinas para curarla o mantenerla controlada
“Ghana tiene 25 millones de habitantes y sólo 4 oncólogos. En Sierra Leona no hay ninguno especialista”, dijo Kerr.
Más allá de enfermedades como el VIH y la malaria, en países pobres el cáncer causa más muertes al año que el sida, la tuberculosis y la malaria. Estiman que será cada vez más letal.
Según la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer , la enfermedad puede provocar la muerte de más de 13,2 millones de personas por año para 2030, casi el doble de los decesos que generó en 2008, y la amplia mayoría sería en países de ingresos medios y bajos.
Los expertos estiman que el 75 por ciento de todas las personas que contraigan cáncer en esas regiones morirán por esa dolencia, comparado con menos de la mitad de los pacientes oncológicos de naciones ricas.
“El cáncer afecta a personas de países ricos y pobres. Pero, la prevención y al tratamiento está tan desigualmente distribuido que morir por cáncer es algo que sólo sucede a las personas pobres de los países pobres”, añadió Frenk. (Reuters)































