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Alarma a los ecologistas el avance del termalismo en Entre Ríos

A los 11 complejos en funcionamiento se sumaron otros dos. Se encaran siete más, entre ellos, uno muy cuestionado en Paraná.

Lunes 01 de Abril de 2013

En menos de una semana, el gobernador entrerriano Sergio Urribarri inauguró un complejo termal en la ciudad de Basavilbaso ubicada en el centro provincial, y al noroeste, habilitó también un parque acuático en Salto Grande y un complejo de piletas termales en Punta Viracho en el predio de las Termas del Ayuí, dentro del departamento Concordia. Hoy hay en la provincia de Entre Ríos 15 complejos termales habilitados y se encaran siete más, uno de ellos muy cuestionado en la ciudad de Paraná.

Mientras prolifera este rubro turístico en la vecina Entre Ríos y avanza con fuerza un nuevo proyecto en su propia capital, crece la preocupación y los pedidos de informes desde las fuerzas vivas en cuanto al posible impacto ambiental de esta actividad.

Rapidez. Algunos proyectos termales han tardado años en concretarse, no obstante el de Paraná parece ser la excepción y bate todos los récord de resolución burocrática: la iniciativa se anunció por primera vez el 21 de enero, el 28 de febrero se informó que se haría una perforación de 1.300 metros, el 19 de marzo se vendieron los pliegos de la correspondiente licitación y el 26 se abrieron los sobres de los dos oferentes para la exploración del recurso en un predio de Energía de Entre Ríos SA (Enersa), ubicado en el barrio Toma Vieja. Se estima que en el transcurso de abril se adjudicará la obra y que en mayo se iniciarán las tareas, que demandarán entre 90 y 120 días.

Una de las primeras organizaciones en poner el grito en el cielo es el Foro Ecologista de Paraná, que claramente explica por qué no está de acuerdo con el proyecto de construcción del complejo: "Porque el agua extraída no tiene disposición final posible sin impactos y daños irreversibles en los ecosistemas". A través de un comunicado emitido días atrás, la ONG ratificó su radical "oposición a las perforaciones termales en cuencas de agua dulce donde se extrae agua geotérmica con concentraciones salinas que oscilan según documentación oficial entre los 80 y los 130 gramos de sales por litro. No hay forma de eliminar la sal. No hay métodos y diluciones posibles que no dañen", advierte el foro.

Según los datos aportados por el propio gobierno, en Paraná se haría una extracción de agua de profundidades trayendo a superficie 25 mil kilos de sal por día, es decir 750 mil por mes, equivalente a 75 camiones mensuales y 900 anuales, como mínimo. "La extracción pone inevitablemente en riesgo las napas por salinización de las cuencas de menor profundidad (por encima de la perforación). Los metales y aleaciones metálicas para estas aguas de semejante dureza son absolutamente vulnerables y anuncian corrosiones de tuberías y resquebrajamientos, anticipando contaminaciones en los acuíferos intermedios que hoy proveen a las poblaciones mediterráneas de la provincia y que además ameritan un extremo cuidado. Las aguas subterráneas constituyen el gran reservorio de aguas potabilizables del futuro", alertó la ONG paranaense.

Otra entidad ambientalista que pisa fuerte en Entre Ríos es la Fundación M'Bigúa, Ciudadanía y Justicia Ambiental, que presentó un pedido de acceso a la información pública ante la Secretaría de Ambiente de Entre Ríos, a cargo de Fernando Raffo, para saber detalles sobre el proyecto termal y, en particular, busca conocer en profundidad los estudios de impacto ambiental.

Ilegal y sin controles. El Instituto de Derecho Ambiental del Colegio de Abogados de Entre Ríos advirtió que el proyecto termal en la Toma Vieja violenta normas ambientales provinciales y nacionales y pidió informes al Colegio de Arquitectos de la provincia "para conocer si ante el concurso convocado para la presentación de anteproyectos "se han adoptado las previsiones normativas imprescindibles para garantizar el cumplimiento de los recaudos legales exigibles en materia ambiental".

Asimismo al momento de pedir informes, este instituto planteó si en las bases del concurso se prevé la realización de un estudio de impacto ambiental y la evaluación estratégica, que plantea el artículo 84 de la Constitución provincial; si está previsto realizar una consulta popular sobre el proyecto ya en marcha, tal como se fija en el artículo 19 de la denominada ley general del ambiente para el caso de proyectos relacionados con la preservación y protección del ambiente, y si se prevén modificaciones en los usos, zonificaciones o áreas de protección previstos en el código urbano paranaense.

También se hace constar en la nota elevada al Colegio de Arquitectos que la Toma Vieja ha sido declarada como "área natural protegida, específicamente, como paisaje protegido", que por definición es "todo espacio físico que siendo de interés científico, educativo y cultural por sus bellezas paisajísticas y sus riquezas de fauna y flora autóctonas, son objeto de especial protección y conservación, limitándose la libre intervención humana a fin de asegurar la existencia de sus elementos naturales a perpetuidad”, tal lo previsto por la ley 8.697.

Por otra parte, y en cuanto a todos los complejos termales de la provincia, el Foro Ecologista de Paraná recordó el compromiso del gobierno entrerriano de brindar informes periódicos a partir de testeos en zonas aledañas a las perforaciones termales de la provincia, que hoy ascienden a no menos de 18. La promesa la hizo en 2005 el ex secretario de Turismo Adrián Stur, en ocasión de que se obturó el pozo de reinyección del complejo termal de María Grande. Pero este control “fue sólo un anuncio. No hay población cercana a termas que sea informada periódicamente y de manera pública sobre el seguimiento de la calidad de aguas subterráneas de las cuales se abastecen. Si existiesen, solicitamos públicamente su divulgación, de lo contrario se evidenciará que hablar de «controles» con cada nuevo proyecto termal ha sido y seguirá siendo sólo parte del marketing para conseguir licencia social”, sentenció la organización.

Por último, la agrupación ambientalista recordó que desde 2006 obra un informe de la Auditoría General de la Nación demandando interrumpir las perforaciones termales de agua saladas de Entre Ríos e incluso el cierre de las ya existentes, en pos del cuidado y mantenimiento de las aguas subterráneas, incluyendo el propio Sistema Acuífero Guaraní, lo cual fue pasado por alto.

Cada vez más. Hoy en Entre Ríos funcionan 13 complejos termales en Gualeguaychú, Colón, Villa Elisa, María Grande, La Paz, Victoria, Federación, Concordia, Chajarí, San José, Concepción del Uruguay, y los recientemente inaugurados en Salto Grande y Basavilbaso.

En desarrollo, se encuentra el complejo de Diamante, encarado por el gobierno local y cuyas obras se encuentran muy demoradas por diversos factores. Allí ya se obtuvo agua termal con una temperatura mayor a los 43º centígrados, a una profundidad de 1.554 metros y se prevé que en el predio de 160 hectáreas se instale se ofrezcan, además de las piletas, servicios como Spa, hoteles, cancha de golf y hasta una pista de aterrizaje.

También está en construcción un parque acuático en la ciudad de Villaguay, en pleno corazón de la provincia, el cual promete una orientación marcadamente terapéutica y diferenciadora que complementará la oferta que existe en el rubro en la provincia.

El proyecto plantea una construcción que alojará un área recreativa, una de tratamientos y otra administrativa, que estará vinculada a la ciudad a través de un paseo público.

En trámite. Hay al menos otros cuatro proyectos termales en tratativas además del polémico que se pretende ejecutar en Paraná, que no sólo está objetado por organizaciones ambientalistas sino por legisladores y partidos políticos, entre otros, que también elevaron pedidos de informes relacionados al impacto ambiental de la iniciativa.

Recientemente, el gobierno entrerriano otorgó el permiso de exploración del recurso termal al municipio de Villa Urquiza, ubicado a 42 kilómetros al norte de la capital provincial. El permiso se extiende a la empresa Chebroux SA para realizar la perforación.

Asimismo, la Secretaria de Ambiente Sustentable de la provincia emitió el año pasado el certificado de aptitud ambiental para el proyecto de exploración de aguas termales en la Municipalidad de Ubajay, en el este entrerriano. Sin embargo el emprendimiento no avanzó y desde la Intendencia buscan ahora retormarlo. El predio a perforar se encuentra al este de la ciudad, sobre la ruta nacional 14 (vieja) a unos mil metros del casco urbano.

En tanto, Santa Ana, en el nordeste de la provincia, espera la autorización para explorar y Villa Zorraquín, un barrio de Concordia, aguarda su habilitación.

Semana Santa: récord turístico

Sólo durante el sábado de este fin de semana largo, los centros termales entrerrianos recibieron más de 30 mil visitantes, que gracias al buen clima pudieron disfrutar de las playas, parques y naturaleza. Algunas termas incluyen shows musicales, aquagym, muestras e inflables, lo cual representa una atracción más para las familias que buscan entretenimiento para los chicos y rélax para los grandes.

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