El fiscal de delitos económicos Miguel Moreno imputó a doce directivos de Vicentin y a tres miembros de la sindicatura por integrar una asociación ilícita destinada a defraudar y estafar a quienes hoy son los acreedores de la cerealera.

Por Alvaro Torriglia
Sebastián Suárez Meccia / La Capital
En octubre pasado, cuando se realizó la primera audiencia en la Justicia Penal de Rosario.
El fiscal de delitos económicos Miguel Moreno imputó a doce directivos de Vicentin y a tres miembros de la sindicatura por integrar una asociación ilícita destinada a defraudar y estafar a quienes hoy son los acreedores de la cerealera.
En un escrito de más de 230 páginas, describió las maniobras y los roles en el marco de esa organización y apuntó contra cuatro altos ejecutivos de la compañía como jefes de esa organización. Se trata de Daniel Buyatti, Alberto Julián Macua, Roberto Alejandro Gazze y Omar Adolfo Scarel.
El encuadre de la maniobra adjudicada a los directivos de la compañía se asemeja en buena medida al que acompañó la denuncia que dio origen a la causa penal en agosto de 2020, impulsada por el abogado Gustavo Feldman.
El punto de vista del fiscal es que los encargados “operaron como grupo, de manera concertada, siguiendo un plan, con división de roles, durante un período alongado de tiempo” para realizar una serie de ilícitos. Para ello, aprovecharon de sus cargos societarios, aunque en la dinámica interna de la compañía no respetaran un estricto organigrama.
Y acusó a esta asociación de poner en marcha una “planificación” orientada a “simular” el bienestar financiero y contable de Vicentin, ocultando su pasivo para “conseguir las líneas crédito, obtener desembolsos de los bancos y continuar con la captación y recepción de granos”. Eso ocurrió al mismo tiempo que se comenzó a “administrar infielmente el capital de Vicentin”, fugando recursos a través del entramado de empresas vinculadas.
En una breve audiencia en sede fiscal, aunque físicamente se desarrolló en una sala de audiencia del Centro de Justicia Penal, la fiscalía imputó por este delito a Daniel Buyatti (ex presidente), Alberto Macua (ex vicepresidente), y a los ex directores titularesd e Vicentin Saic: Roberto Gazze, Máximo Padoan, Cristián Padoan, Martín Colombo, Sergio Vicentin, Pedro Vicentin, Roberto Vicentin y Yanina Boschi. El cargo también alcanzó al síndico de dicha firma OmarScarel, junto con Javier Gazze y Miguel Vallaza.
Según Moreno, esta asociación comenzó a operar en 2017, año en el que la empresa empezó a manifestar problemas económicos que no se exteriorizaron a proveedores y prestamistas. El fiscal señaló Buyatti, Macua, Roberto Gazze y Scarel como jefes de la organización, ya que “demostraron tener autoridad sobre otros miembros”.
Los delitos que se le imputan son los siguentes:
La presentación de Fiscalía incluyó pruebas documentales y testimoniales. Fueron reseñados informes de veedores y auditores, de declaraciones de damnificados y mails y conversaciones telefónicas entre los imputados. Todos en apoyo de la hipótesis de que hubo un plan para ocultar dificultades económicas, a la vez que el dinero que recibían por la operatoria comercial, préstamos y disposición de activos se perdían en el entramado de sociedades vinculadas. Especial foco realiza, en ese sentido, sobre los “aportes irrevocables” a estas firma satélite y a la venta del 16,6% de las acciones de Renova su socia Viterra, pocos días antes del default.
La imputación también alcanzó a los titulares de la sindicatura concursal (Ernesto García, Diego Telesco y Carlos Amut) por emitir dictámenes en beneficio del órgano de dirección y fiscalización de Vicentin Saic, pese a las advertencias efectuadas por la auditoría forense.
“La sindicatura concursal encubrió el proceder del órgano de dirección y fiscalización de Vicentin Saic, que confeccionó, aprobó y utilizó los balances anuales con cierre a octubre de 2017 y octubre 2018 que contenían información financiera falsa, consistente en la ocultación del verdadero pasivo de la empresa”, señaló el fiscal.
Entre otros incumplimientos, les imputaron “no solicitar directamente informes a entidades públicas y privadas a fin de obtener información suficiente para contrastar con la entregada por Vicentin y KPMG”. Tampoco efectuaron “las peticiones necesarias para la averiguación de la situación patrimonial del concursado”.
El fiscal también les cuestionó a los síndicos que en su informe general sobre el concurso reprodujeron “las razones inverosímiles dadas por el deudor para explicar las causales de su crisis”. Estas van desde el resultado de las Paso en 2019 hasta la tensión comercial entre Estados Unidos y China.

