Los empresarios saben que, en muchos sectores, las grandes decisiones de compra se deciden ya en Internet. Y saben, también, que es un medio que deben emplear para publicitar sus marcas, productos y servicios. Ahora, las organizaciones pueden generar contenidos y crear espacios de relación con las personas para que estas puedan entrar en contacto con sus marcas cuando ellas deseen y no al revés. Lo que sucede es que, en Internet, continuamente surgen nuevos entornos de comunicación con grandes y diferentes posibilidades de promocionar y difundir los mensajes. En algunos casos, son formas de comunicar muy novedosas y existe cierto temor (y desconocimiento) por parte de las organizaciones y sus directivos. Tenemos que estar preparados para trabajos que aún no existen, con herramientas que no se han desarrollado para resolver problemas que aún no están planteados. ¡Tal es el desafío!
La Web 2.0 abre un amplio abanico de posibilidades a las empresas, y no sólo relacionadas con la comunicación externa. Pero, si consideramos que Internet es un medio fundamental de conversación donde no debemos hablarles a nuestros clientes, sino conversar con ellos, ¿cuáles son los pasos que se deben seguir para llevar la cultura 2.0 a una compañía en todos sus niveles?
El siguiente resumen es la clave para entender el proceso del marketing digital.
1. Como primera medida, debemos fortalecer el posicionamiento de marca en Internet: debe ir de la mano del posicionamiento de marca desarrollado offline. Es decir, lo mismo que decimos offline lo debemos decir en el mundo online. ¡Odio el doble discurso!
2. A partir de allí, debemos lograr mayor visibilidad en la Web: Con lo cual, a través de nuestras acciones de SEO (search engine optimization) posicionamiento orgánico y SEM (search engine marketing) posicionamiento pago (Ads), debemos lograr ingresar en los diez primeros resultados que arroja Google ante una búsqueda determinada y asociada a lo que vendemos. Tenemos que estar en la mejor esquina de la ciudad. La buena noticia es que, gracias a las herramientas digitales, tenemos la posibilidad de lograrlo. Estamos frente a la revolución horizontal.
3. Incrementar las visitas al sitio web: pero de nada sirve estar ubicado en Córdoba y Corrientes si nadie ingresa a nuestro local. Lo mismo ocurre en Internet, de nada sirve estar en los primeros diez resultados que arroja Google si nadie ingresa a nuestra página web. Con lo cual el tercer paso es que nuestros consumidores y clientes potenciales hagan clic y se incrementen las visitas a nuestro sitio. Gracias a herramientas como el e-mail marketing, las redes sociales, el mismo marketing de resultados, SEO/SEM, podemos lograrmás visitas a nuestro sitio.
4. Transformar las visitas en ventas o registros. Debemos lograr que quien ingrese a nuestra página web, haga lo que queremos que haga. De la misma manera que en un local comercial existen técnicas para retener al cliente que ingresa, muchas veces gracias a la gestión de un buen vendedor que lo recepciona, desde una perspectiva digital, también podemos optimizar esas visitas a través de técnicas para optimizar la “usabilidad” de nuestra página web.
En síntesis, debemos fortalecer el branding de nuestra empresa en la Web de la mano del posicionamiento construido en el mundo offline; luego, obtener mayor visibilidad en Internet para aumentar las probabilidades de que más gente ingrese a nuestra página y que haga lo que nosotros queremos que haga, para disminuir la tasa de rebote.
Fundamentalmente, necesitamos una estrategia de marketing digital. Pero cuando hablamos de marketing digital, no todo pasa por las redes sociales, es cierto que estas deben ocupar un lugar muy importante dentro de la comunicación online de las organizaciones, pero la misión de los gestores de las empresas será conocer todas las posibilidades que el entorno digital pone a nuestra disposición.
Estos son algunos de los beneficios para aquellas empresas que adopten una estrategia clara de aprovechamiento de Internet:
Consolidarán sus marcas con mayor éxito y menor costo.
• Encontrarán mejor y más rápido la información relevante para sustentar sus propios contenidos.
• Posicionarán mejor su propia oferta en el océano de información que los buscadores brindan a particulares y empresas.
• Podrán escuchar de un modo directo e instantáneo a sus clientes y consumidores.
• Por lo tanto, la toma de decisiones por parte de sus ejecutivos será más exitosa.
• Serán más eficientes en la selección y contratación de sus trabajadores.
• Definirán con mayor precisión su propio mercado.
• Podrán medir todo y al instante.
• Podrán vender más cosas, a más gente, más a menudo y a precios rentables, ¡también en la Web!
Entonces, ¿puede permitirse una empresa seguir operando al margen de Internet?
Los meses de octubre o noviembre (con suerte) son tradicionalmente la época en la que las empresas inician el desarrollo de su plan de marketing (debería ser antes, pero esta es la realidad), que será la base de su estrategia empresarial para el siguiente ejercicio. En algunas organizaciones, esta fecha puede adelantarse, en otras, incluso, retrasarse y en otras ni siquiera existir, pero lo cierto es que hay que disponer de un calendario lo suficientemente amplio para poder realizar todas las presentaciones internas necesarias.
La buena noticia es que todavía estamo s a tiempo, en caso que no lo hubiéramos hecho, de desarrollar nuestrro plan de marketing anual para este 2020 que recién está comenzando. Enero es un buen momento para ponermos a pensar y planificar el año.
Pero puede ser que nos enfrentemos a una realidad más complicada en el entorno empresarial. Es posible que nuestra empresa esté más centrada en cuestiones próximas al concepto 0.0 y 1.0, y todo aquello relacionado con el entorno 2.0 todavía resulte muy complicado.
¿Cómo pensar entonces en el desarrollo de una estrategia de marketing digital si todavía no hemos desarrollado acciones específicas de marketing tradicional a través de un plan de marketing desarrollado a tal efecto?
Precisamente gracias al nuevo enfoque basado en el marketing digital, podemos tener la oportunidad de conseguir que el marketing en general penetre en nuestra organización.No existe ningún motivo razonable para no hacerlo.