Buenos Aires.- El vicepresidente Julio Cobos recibió hoy a los gobernadores
Juan Schiaretti (Córdoba), Hermes Binner (Santa Fe) y Alberto Rodríguez Saá (San Luis),
quienes coincidieron en reclamar “una solución que conforme a todas las partes”
en el conflicto entre el gobierno nacional y las organizaciones del campo.
Los tres jefes provinciales, críticos del gobierno nacional, fueron los
únicos que se presentaron de un grupo de once mandatarios de provincias sojeras que habían
respondido en forma positiva a la invitación que les hizo por teléfono el presidente del
Senado. Los ausentes, más próximos a la Casa Rosada, habrían desistido por sugerencia del
matrimonio presidencial.
Cobos rechazó la idea que desde algún sector del gobierno nacional se haya
intentado convencer a los mandatarios kirchneristas de ignorar su convocatoria y
respondió: “Yo no creo, me gusta siempre pensar bien. A lo mejor, algunos
gobernadores habrán reconsiderado”.
“Lo hice todo de buena fe y lo volvería a hacer. No tengo
otro interés que colaborar con este gobierno y me moleta que me señalen como si yo no lo
integrara. Me siento orgulloso de acompañar a la presidenta, por algo asumimos este desafío en
común y entre todos vamos a encontrar la salida de este conflicto”, afirmó.
No obstante, por la mañana el jefe de gabinete, Alberto Fernández, opinó
que no entendía por qué razón Cobos convocó a gobernadores para discutir el proyecto de
retenciones agropecuarias, “si no sabe todavía qué resolverá” la Cámara baja,
aunque negó que el presidente esté en jaque a raíz de esa iniciativa y dijo que
su opinión “es respetable”.
“Me parece que hay que respetar un poco los procesos parlamentarios,
ya que el tema se trata en Diputados, y eso es lo que le planteé al vicepresidente cuando,
después de impulsarla (a la reunión). Me comentó por qué lo había hecho y no lo
entendí”, c
omentó con ironía.
Cobos recibió al mediodía en su despacho del Congreso al cordobés
Schiaretti, el santafesino Binner y el puntano Rodríguez Saá, con quienes dialogó durante más
de una hora, para coincidir en “la necesidad de contar con una ley que luego del debate
legislativos y de la búsqueda de todos los consensos necesarios, solucione rápidamente el
conflicto” que lleva más de cien días, según expresaron en un comunicado.
Los mandatarios y el vicepresidente acordaron, además, que se debe resolver
el tema de las retenciones y “sin perjuicio de ello, avanzar en la resolución de los
problemas sectoriales y de las economías regionales”.
Conformar a las partes. Posteriormente, en rueda de prensa, el mandatario
cordobés afirmó que “la mejor solución es sin duda la que deje conforme a todas
las partes. Esto significa que ni se debe volver a las retenciones del 35 por ciento ni se
pueden dejar al nivel que están ahora”, dijo.
Schiaretti insistió junto a Rodríguez Saá y Binner en que, para poner punto
final al conflicto, coincidieron “en la necesidad que desde el Congreso de la Nación a
través del debate correspondiente, procurando todos los consensos necesarios se sancione
una ley que pueda resolver definitivamente el conflicto y por lo tanto deje conforme a
todas las partes”.
A su turno, Rodríguez Saá alertó que “si el Parlamento produce una
frustración y el debate es por si o por no, va a haber un enojo de la gente y no es optimista
mi mirada sobre lo que puede suceder en el tema social”.
“El Parlamento es el ámbito del diálogo y la
racionalidad”, recordó el gobernador de San Luis, por lo que indicó que aunque el
Congreso se manifestara por la no ratificación de las retenciones móviles igual “se
sigue con el artículo del Código Aduanero, siguen vigentes los superpoderes y las
retenciones”.
Esto, a su entender, sería “una provocación” al igual que
la carpa que instalaron frente al Congreso militantes kirchneristas que “no tienen
por qué hacer esa demostración de fuerza”, aseveró.
Posteriormente, Cobos se reunió con alrededor de un centenar de
intendentes, jefes comunales y dirigentes agropecuarios de las provincias de Córdoba, Santa
Fe, Buenos Aires, Entre Ríos, La Pampa y San Luis, quienes llegaron espontáneamente a la sede
del Parlamento para expresar su opinión sobre las dificultades que le crear la falta de
solución del conflicto agrario.
“La mayoría de los intendentes están preocupados por la
paz social” de sus distritos y por los efecto en el turismo, en la construcción y
reclamaron una pronta solución a los problemas escuchando a todos los sectores“, afirmó
el vicepresidente.
(DyN)