Lácteos Verónica paralizó sus plantas industriales y dejó a 700 trabajadores sin ingresos y con salarios impagos desde octubre. La histórica firma santafesina, controlada por la familia Espiñeira, atraviesa una crisis profunda desde mediados del año pasado. Los trabajadores denunciaron que el acuerdo de pagos semanales para saldar salarios atrasados, que preveía depósitos de alrededor de un millón de pesos, dejó de cumplirse a comienzos de enero y se cayó definitivamente el jueves de la semana pasada.
La producción se detuvo en la planta de Clason. En Totoras y Lehman estaba limitada a algunos servicios de fazón. Tampoco hay leche cruda suficiente para procesar, por la deuda que tiene la empresa con los tamberos. Unos 150 productores lecheros reclaman una deuda cercana a los u$s 60 millones.
Desde septiembre del año pasado, el único ingreso de la láctea es el trabajo a fazón con elaboración de productos para terceros, en rigor solo leche en polvo secada en la planta de Lehmann. Desde el inicio de esta semana, la empresa que presta el servicio de transporte de trabajadores a la planta de Clason cortó el servicio también por falta de pago.
Desde entonces, solo un puñado de empleados fuera de convenio asistían a la planta, en la que no hay actividad. Marcelo Muzzio, delegado de los trabajadores, explicó que durante una reunión de trabajadores de las distintas unidades se decidió organizar grupos de a diez para cubrir los turnos y mantener la presencia en las instalaciones y evitar el deterioro o un vaciamiento
>> Leer más: Santa Fe arranca 2026 con casi 4 mil trabajadores suspendidos en 44 empresas
Asamblea y medidas
Trabajadores de las tres plantas se reunieron el miércoles por la mañana en Clason para determinar los pasos a seguir luego de que la crisis se profundizara. Si bien los incumplimientos vienen desde antes de mitad de 2025, en septiembre hubo un acuerdo firmado en el Ministerio de Trabajo de la provincia para ponerse al día con el pago de un millón de pesos semanales.
A principios de enero no todos lo habían cobrado y el 8 se venció el plazo y siguen pendientes, además, los pagos del salario de diciembre y el medio aguinaldo. En este escenario, la paralización del servicio de transporte colmo la paciencia.
El diputado provincial Carlos Del Frade informó que en la reunión del miércoles los obreros decidieron tomar los establecimientos en defensa de las fuentes laborales. “Una decisión colectiva que expresa la necesidad de ser acompañados por los sectores que gobiernan la provincia de Santa Fe ante tanta impunidad empresarial en la Argentina del saqueo institucionalizado”, señaló.
Muzzio aclaró que no se trata de una ocupación sino de organizarse para cumplir los turnos, aunque con menos personal, pese a que no hay traslado ni actividades para hacer dentro de la planta. "Es para que no quede la fábrica vacía", señaló
Mientras retoman el contacto con la cartera laboral de Santa Fe, los trabajadores tienen expectativas en una reunión que mantendrán este jueves con representantes del área de recursos humanos en busca de arrimar un alivio a la situación salarial. Menos optimistas son respecto de la posibilidad de que los empresarios le den información sobre eventuales tratativas para la venta. "Sabemos que hay gente interesada en comprar la fábrica y ellos no quieren vender", dijeron.
La crisis en la provincia
La crisis laboral en la provincia, como en el país, se aceleró en los últimos meses de 2025 y arrancó con mal pie en 2026. En Santa Fe hay 3.936 trabajadores suspendidos en 44 empresas, según los registros del Ministerio de Trabajo de la provincia. El secretario de Trabajo provincial, Julio Genesini, señaló que no se ven señales que permitan avizorar un cambio de tendencia en el nuevo año y advirtió como una novedad la aparición de casos de empresas que entran directamente en incumplimientos, como los de Vassalli, Verónica y el frigorífico Euro.
En el caso del establecimiento de Villa Gobernador Gálvez, los trabajadores y sus familias ocupan la planta paralizada por sus dueños desde hace más de dos meses. En las plantas de la firma láctea los obreros decidieron cumplir turnos pese a que la planta está paralizada. Y en Firmat, los obreros de la fábrica de cosechadoras analizaron la posibilidad de ocupación durante la última asamblea.
“En estos momentos, la situación de Verónica y Vassalli en Firmat deberían ser una cuestión de estado para la provincia y no ser meros testigos de lo que resuelven los señores grandes empresarios que saben que siempre contarán con la resignación de las políticas cómplices”, señaló Del Frade.
Y agregó: “La patronal de Lácteos Verónica decidió parar las tres plantas en la provincia de Santa Fe, dejando 700 familias en la calle, les deben salarios desde octubre, brutal síntesis de la impunidad empresarial”.