Economía

La cooperativa SanCor le compró dos marcas a Nestlé: Mendicrim y Shimy

La cooperativa láctea de Sunchales se quedará con Mendicrim y Shimy, tras la disolución de una UTE que integraba con la empresa suiza y la neocelandesa Fonterra.

Lunes 23 de Noviembre de 2009

Sancor se quedará con las marcas Mendicrim y Shimy que hoy son propiedad de la multinacional Nestlé, tras la disolución de la Unión Transitoria de Empresas (UTE) que integran la compañía suiza, la principal trader internacional de lácteos, la neocelandesa Fonterra y la cooperativa láctea de Sunchales.

El preacuerdo, que se acaba de cerrar, incluye no sólo estas tradicionales marcas, sino licencias menores, más la compra por parte de Sancor de la planta de Nestlé en Arenaza, partido de Lincoln, en el oeste de la provincia de Buenos Aires y la absorción de las 215 personas que trabajaban para la UTE.

No se dio a conocer ni el monto de la transacción ni la modalidad de pago convenida.

La UTE se había conformado en 2004 bajo el nombre de Dairy Partners Americas Argentina (DPAA), una alianza de la cual participaba Sancor con 50% y que apuntaba a morderle mercado a Danone, la empresa francesa que maneja casi 70% del mercado de yogures, flanes, postres y quesos ultrafrescos.

En la planta de Arenaza que era de DPPA y en la que Sancor tiene en Córdoba, se continuará operando para seguir adelante con el negocio en ese segmento. Según fuentes de la negociación, estas líneas de productos, que habían arrancado en 7% del mercado, han crecido hasta 15% en la actualidad.

La distribución de las mismas seguirá en manos de Sancor, debido a la logística que posee, que incluye cadenas de frío y la penetración en el mercado.
El gerente de Relaciones y Comunicaciones de Sancor, Sergio Montiel le dijo a DyN que "la empresa decidió focalizar su estrategia" y que por ese motivo optó "por recuperar la base del negocio y comprarle a los demás socios el 50% restante, bajo la premisa de seguir dándole darle mayor valor agregado a la leche".

Según los últimos balances, Sancor encaminó sus problemas financieros a partir del convenio con Venezuela, lo que le permitió reducir la deuda y mejorar el perfil de vencimientos. En el último ejercicio, la cooperativa láctea pagó por adelantado deudas comerciales que había planificado atender más adelante.
 

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